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Denuncian nueva ofensiva del PAMI para desmontar el modelo prestacional de los sanatorios chaqueños

Tras haber promovido la finalización del convenio con la Asociación de Clínicas y Sanatorios del Chaco para atender a más de 50 mil jubilados, Pami obligó a la entidad a seguir con la cobertura y a la vez suscribió un nuevo contrato con una red más pequeña a la que autorizó a subcontratar a sanatorios de Aclysa y profesionales de Federación Médica. Un intrincado mecanismo jurídico que para Armando Frangioli se reduce al viejo adagio de “divide y triunfarás”.

El presidente de Aclysa, recordó el conflicto de 2008, cuando después de doce años de convenios fracasados con Pami las cosas llegaron demasiado lejos y todos los profesionales y sanatorios de la provincia olvidaron sus diferencias y se unieron para rechazar la embestida: “No es la primera vez que ponen en práctica este sistema para destruir la agremiación y negociar individualmente con cada prestador, contratando en forma directa, aprovechando que siempre hay alguien desesperado por trabajar”.

Pero esta vez, producto de una crisis económica que no encuentra su piso, Pami consiguió seducir a un actor de la red de prestadores. “Desde diciembre de 2017 hasta la actualidad los insumos médicos se incrementaron hasta 120 por ciento por la devaluación; las inversiones en equipamiento aumentaron 130 por ciento. La inflación catapultó los salarios 80 por ciento. En ese contexto, la brecha entre ingresos y costos superó los 30 puntos”, detalló Frangioli: “Condiciones propicias para sacar ventaja, porque Pami negocia siempre desde posiciones hostiles sabiendo que en el medio están los jubilados”.

UN MOVIMIENTO POCO CLARO

El 1 de julio quedó sin efecto la medida cautelar que mantenía activo el convenio prestacional entre Pami y Aclysa, que en la práctica obligaba a Pami a mantener con la red de clínicas y sanatorios un sistema de “cápitas” para la atención de unos 50 mil jubilados chaqueños.

En lugar de oponer resistencia, Aclysa aceptó las reglas de juego y resignó la atención a esos pacientes. Paradójicamente, Pami, el principal interesado en que el convenio cayera, interpuso un recurso extraordinario federal para obligar a Aclysa a seguir atendiendo a sus afiliados. Por eso el viernes pasado la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia restituyó la vigencia de la cautelar.

Simultáneamente Víctor Hugo Rosseau, director ejecutivo local de Pami, rubricó un contrato con el Colegio Médico Gremial para atender a los afiliados que, producto de la medida de la Cámara de Apelaciones, todavía atiende Aclysa: una “doble prestación” que implica un incremento de los costos para Pami y un desbarajuste administrativo para prestadores y afiliados.

“Ahora se plantea la duda sobre la legalidad del contrato que se firmó con el Colegio Médico y la responsabilidad penal y civil de los funcionarios que lo firmaron, ya que habrían dispuesto erogaciones adicionales que se pagarían como cápitas asignadas a una red que no podrá atender afiliados que siguen permaneciendo bajo el contrato vigente con Aclysa”, abundó Frangioli.

A esto hay que agregar que Pami acaba de sellar un contrato con una entidad con la que ya tiene contrato, para prestar los mismos servicios pero a muchos más afiliados de los que actualmente puede cubrir, sin haber acreditado el aumento de su capacidad prestacional. La explicación más simple es que esa red saldrá a cooptar a los sanatorios de Aclysa tercerizando sus servicios.

400 MILLONES DE RAZONES

“Pami tiene con la red Aclysa una deuda de más de 400 millones de pesos sin actualizar. Además de la ya tradicional metodología de ablande de esa obra social para dividir a los prestadores, hay una judicialización que busca poner de rodillas a los sanatorios chaqueños para que acepten achicar la deuda. Pero contratar a otra red de prestadores para que a su vez subcontraten a nuestros sanatorios es inaceptable y lo vamos a llevar a la Justicia”, advirtió Frangioli.

Fuente: Diario Chaco.

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