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Democracia en jaque: “las ambiciones desmedidas de Gustavo Martínez, el intento reeleccionista de Peppo y la connivencia macrista”

“2019, el año del desquicio al sistema electoral y el desprecio a la ciudadanía”, sintetizó el Frente Grande a través de un documento que enumera una serie de medidas -algunas alcanzadas, otras no- para “poner en jaque el marco regulatorio mínimo del sistema democrático”. La frutilla del postre: la postergación de la fecha de las elecciones generales provinciales.

El documento, a continuación:

El año 2019 estuvo signado por atropellos, marchas y contramarchas, embates, imprevisión y otras calamidades que cayeron sobre el sistema electoral. El intento reelecionista de Domingo Peppo, las ambiciones desmedidas de Gustavo Martínez y la connivencia de sus aliados macristas de la UCR pusieron –y ponen- en jaque un marco regulatorio mínimo y previsible que debe primar en el sistema democrático. La suspensión de las PASO, el intento por habilitar colectoras que incluyó un veto del Poder Ejecutivo, la indefinición de la fecha de elecciones –siendo el Chaco la última Provincia en definir su calendario electoral-, fueron algunas de las cuestiones que se presentaron este año.

Una regla básica de funcionamiento es no alterar las normas en un año en que se celebran elecciones, pero ésta regla no rigió en 2019. Por ello el propio artículo 90 de la Constitución Provincial establece modificaciones en el término de 5 años, priorizando derechos ciudadanos sobre intereses partidarios. Lo fundamental de la regla es la claridad y simpleza para facilitar la decisión popular, objetivo fundamental del sistema electoral.

Cuando pareciera que el gobernador Domingo Peppo no podría cometer un atropello más al sistema electoral chaqueño, aparece el Decreto 2518/2019 que modifica el Decreto 1843/19, volviendo sobre sus propios pasos y fundando en su propia torpeza la definición de una fecha que ahora considera inadecuada.

Pero no es torpeza, el Decreto 2518/19 persigue la finalidad de intentar sanear errores políticos de Peppo y sus cómplices que los pone en riesgo de volver a sus casas –toda una afrenta para funcionarios y legisladores de décadas-, previo paso por dos derrotas electorales catastróficas. Han advertido que el cierre de listas antes de la celebración de las PASO que consideraban una llave negociadora con el sector que lidera Jorge Capitanich se transformó en una trampa política autogenerada ya que quedarán fuera de una nueva negociación luego de la derrota que les depara las elecciones nacionales del 11 de agosto.

Peppo debe volver una vez más sobre sus pasos, como ya lo hizo con Cristina Fernández al aceptar ahora su conducción, y modificar el calendario electoral. Pero esa vuelta atrás, así como todos sus desmanejos, evidencia un abuso de poder y contrarían el normal desenvolvimiento de las instituciones democráticas y mecanismos vigentes en la Constitución Provincial y leyes electorales, constituyendo además un grave precedente institucional de permitirse “trajes a medida” legales para cada ambición personal. Incluso, el Decreto 2518/19, alterará severamente las autonomías municipales de no mediar su rechazo judicial.

Pero ¿por qué Peppo traslada permanentemente a chaqueñas y chaqueños sus errores y ambiciones, previo a negarse a la competencia electoral en las PASO? ¿Cuál es la ventaja que obtiene la Provincia cuando se alteran significativamente los mecanismos legales de selección de candidatos? ¿Cuál es el beneficio de destruir las PASO, generar incertidumbre respecto de las fechas electorales y luego modificar sustancialmente el calendario electoral? ¿O la finalidad de Domingo Peppo, Gustavo Martínez y los sectores del PJ y la UCR que los acompañan es seguir tirando de la cuerda del cansancio ciudadano poniendo en riesgo la democracia para su propio beneficio personal? El proceso electoral ¿es propiedad de un Gobernador o hace a toda la ciudadanía y los tres poderes del estado?