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El reino de los patos rengos: ganó el Frente de Todos pero perdieron Peppo y Gustavo

Con 98,67% de las mesas escrutadas, Alberto y Cristina Fernández fueron ratificados como candidatos presidenciales por 11.622.020 votos en todo el país, un resultado que a algunos mandatarios, como Domingo Peppo, o dirigentes como el concejal Gustavo Martínez, los dejan de cara a un fin de ciclo anticipado.

EL PAÍS

El dato va más allá de haber superado el 1,5% en las Paso de este domingo: fue una virtual “primera vuelta” que dejó muy bien posicionado al Frente de Todos, y en el peor escenario de acá a octubre al macrismo. En efecto, Juntos por el Cambio sólo consiguió 32,08%, 7.824.996 sufragios.

Con una enorme polarización incluso en la izquierda, los datos relevantes que atañen a las dos primeras fuerzas son el piso alcanzado y la diferencia entre una y otra. En efecto, si se proyectan los resultados de las Paso a octubre, se advierte que en cualquiera de las dos condiciones exigidas para ganar en primera vuelta (superar el 45% o superar el 40 y al segundo por al menos 10%) el espacio liderado por les Fernández está sobrado, ya que con más del 47% de los votos le sacó 15 puntos al macrismo, una diferencia que no se puede remontar por las buenas (en la mesa chica de “el mejor equipo de los últimos cincuenta años” se ilusionaban con revertir una diferencia de cuatro o cinco puntos cuanto mucho).

Bien es cierto que vía “voto útil”, convenciendo a la población de que en octubre es “democracia o caos”, el gobierno todavía podría atraer a una parte del voto de centro derecha y derecha disgregado por fuerzas como los provida de NOS, de Gómez Centurión, Unite, de José Espert (entre ambas fuerzas hay unos cinco puntos del padrón) y algún puntito de Consenso Federal, cuya composición es ideológicamente heterodoxa.

El distrito más importante en el que ganó Juntos por el Cambio, aparte de CABA, donde se impuso por 11 puntos, fue Córdoba. Allí le sacó 18 puntos al Frente de Todos (48,18-30,39); participaron 2.111.507 electores, el 72,2% del padrón.

CHACO
En Chaco hay tela para cortar. Yendo de abajo hacia arriba, se advierte que la polarización drenó el voto de izquierda pero no el de derecha: el frente NOS, motorizado por el tradicional Acción Chaqueña, fue la tercera fuerza más votada por encima de Consenso Federal, al que no le alcanzó la ya oxidada maquinaria militante de Libres del Sur, un partido de izquierda que terminó en un sello de derecha, ni la omnipresente figura de Enrique Dib, para acompañar la tendencia nacional.

¿Pero a quién votó la izquierda, si en 2017 logró un diputado provincial y en estas PASO no le alcanzó para consolidar candidatos para las generales? La pregunta parece capciosa.

La “interna kirchnerista” tan denostada por el macrismo en la previa terminó acaparando el 55,96% de los votos, mientras Juntos por el Cambio, que también tuvo su interna, sumó 25,52%, siempre hablando de presidente y vice. También aquí es de suponer que el voto de Gómez Centurión o el de Espert -y por qué no el de Juan Carlos Bacileff Ivanoff- terminarán sumándose a la propuesta del macrismo.

Imposible ignorar el peso político de Jorge Capitanich, y la pertinencia de su exclusividad para llevar en la boleta a les Fernández, para entender los resultados de las categorías legislativas. Casi sin aparato, el intendente de Resistencia volvió a superar en una elección el resultado histórico de 2011, y alcanzó el 67,61% en la disputa interna con Domingo Peppo -ambos encabezaban sendas listas para el Senado, ambos con candidaturas explícitamente testimoniales-. Este último, pese a una ingente inversión y direccionamiento de recursos, debió conformarse con el 31,86%.

Pero las malas noticias para Peppo no terminan allí: no sólo fue avasallado por su rival interno sino que en valores absolutos también perdió con el candidato del Belgrano Cargas, Víctor Zimmermann, 107.472 a 121.982. Zimmermann, por su parte, debió conformarse con ese magro festejo, sumado al triunfo sobre Alicia Azula, que en valores absolutos también perdió con Acción Chaqueña.

El golpe también fue fatal para Gustavo Martínez, primer candidato a diputado nacional en el armado de Domingo Peppo, y candidato a Intendente de Resistencia. Fue derrotado por la camporista y actual diputada nacional Lucila Masin, a quien había acusado de no conocer la provincia y no votar para el Chaco. De nuevo, el mérito político es el de una boleta inexpugnable, resistente a cualquier tijeretazo, con les Fernández en el primer pliego, Capitanich en el segundo y ella a continuación.

Gustavo, que quiere ser intendente y tendrá que verse la cara con el macrista Leandro Zdero en noviembre, recibió un balde de agua fría: perdió 32,59 a 66,31, y también perdió con su homólogo macrista, Gerardo Cipolini, 107.969 a 124.188.

Este lunes arranca una nueva Argentina y un nuevo Chaco, mucho antes de las generales nacionales, provinciales y municipales: el reino de los patos rengos.