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Por falta de pago cortan insumos al Perrando y reducen las donaciones de sangre a menos de la mitad

A causa del atraso en los pagos por parte de la cartera sanitaria provincial y el aumento de precios de los insumos médicos en dólares ocasionado por la devaluación post PASO, los proveedores virtualmente cortaron la entrega de elementos a los nosocomios chaqueños. La falta de reactivos para analizar la sangre obligó a que el Perrando redujera los turnos para donación y en el Interior la atención se cortara casi en su totalidad, lo que hace peligrar la capacidad de atención en casos de cirugías de todo tipo.

Tanto en Resistencia como en Sáenz Peña, Villa Ángela, Las Breñas, Castelli y General San Martín, las unidades de sangre donada por los ciudadanos se remiten a un centro especializado de hemoterapia que funciona dentro del predio del Hospital Perrando. Allí se estudian esas unidades de sangre y se preparan los distintos hemocomponentes que después se utilizan para transfundir a los pacientes que están internados en el Perrando, en el Pediátrico y en los hospitales del interior.

Toda esa sangre que se colecta tanto en Resistencia como en el interior, previamente a ser utilizada es estudiada: se realizan distintos estudios serológicos para corroborar que la sangre esté en condiciones y que no producirá enfermedades infecto-contagiosas como HIV, distintos tipos de hepatitis, chagas, sífilis y otras.

Según explicaron desde la cartera sanitaria, “por una cuestión de personal y logística, en el Perrando se estaba atendiendo a 40 pacientes a la mañana y 20 a la tarde, y después ese material se procesaba, más lo que era remitido desde el Interior. La cantidad aproximada de transfusiones mensuales entre el Perrando y el Pedriátrico es de 1200, o sea que hay que responder a esa demanda”.

“La situación que se está dando es que por falta de insumos, los reactivos que se utilizan para detectar enfermedades en la sangre no están viniendo en cantidad suficiente por falta de pago a los proveedores. Al no tener reactivos no se puede estudiar la sangre. Como consecuencia, se empezó a reducir la atención a los donantes: la gente va a donar y no puede hacerlo porque no alcanzan los turnos, ya que de 60 personas por día se bajó a entre 10 y 20 personas, 30 en el mejor de los casos”, detallaron fuentes que solicitaron estricto off the record.

En tanto, advirtieron que la disminución de los insumos generó también menos reserva de sangre para solucionar la calidad de vida de la gente. La sangre se utiliza para accidentes de tránsito, partos, cirugías planificadas en las que muchas veces está en juego la vida. En síntesis: menos reactivos, menos capacidad para estudiar la sangre, menos donaciones y caída drástica en la calidad de atención a los ciudadanos, que es sobre todo la gente más humilde. Tampoco se pueden hacer campañas de donación voluntaria de sangre, si la gente va a donar y no puede ser atendida.