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Sabadini investiga a Leandro Zdero en plena campaña por la intendencia

El ultramediático fiscal Patricio Sabadini volvió a la carga, esta vez contra el candidato radical a Intendente de Resistencia y principal adversario de la fuerza que encabeza Jorge Capitanich, el Frente Chaqueño, así como del actual presidente del concejo municipal, Gustavo Martínez.

Este jueves Sabadini presentó ante la jueza federal Zunilda Niremperger un requerimiento para que la Municipalidad de Resistencia informe “si Matías Rafart, Fernando Novo, Alicia Ogara, Leandro Zdero, Alejandro Abraham y el ingeniero Bonfanti (quien fuera mencionado por el testigo Retamozo), prestaron funciones durante la gestión de la Ingeniera Aída Beatríz Máxima Ayala”, con qué cargos y qué funciones fueron asignados, autoridades que intervinieron en sus designaciones -si fue el Poder Ejecutivo o el Concejo Deliberante-, y qué instrumentos -ordenanzas o resoluciones- generaron dichos cargos o contratos.

La filtración del fiscal, una más a lo largo de sus investigaciones por lavado, no podría ser más oportuna ni poner en situación más incómoda a la jueza Niremperger, quien en mayo de 2018 fue acusada por Aída Ayala de “hacer lo que le ordena Capitanich”, y ahora, en plena campaña política, se ve obligada a dar curso a una nueva embestida contra una serie de ex altos funcionarios radicales, entre ellos el actual candidato a Intendente de la capital chaqueña. Con la filtración, Sabadini también dejó al descubierto las declaraciones de un testigo, Retamozo, poniendo en riesgo su seguridad.

SABA-LEAKS
Sabadini se granjeó la reputación de hombre de Justicia encarcelando funcionarios al calor de la “doctrina Irurzun”, vale decir, poniendo preventivamente tras las rejas a personas de las que presumía que podían destruir pruebas si seguían en libertad, porque gozaban de poder. Ninguno de los detenidos fue juzgado aún, aunque para la sociedad ya sean culpables.

Para conseguir semejantes resultados, el fiscal se valió de una herramienta extrajudicial que ganó adeptos con el macrismo: oficiar de colaborador, panelista y entrevistado de todos los medios de prensa que estuvieran dispuestos a difundir su trabajo, oficialmente y off the record, consiguiendo de este modo poner sus investigaciones en la agenda política y presionar a la Justicia y a sus enemigos para ponerlos a la defensiva.

Uno de esos enemigos es el abogado, dirigente político y exfuncionario provincial José Sánchez, a quien Sabadini decidió investigar durante un programa de radio de su amigo, el empresario Julio Wajcman, porque “la autovictimización es una actitud al menos sospechosa”. Sánchez lo denunció ante el Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, en varias oportunidades, y lo recusó ante la jueza Niremperger, ya que la acción de Sabadini en la doctrina penal se denomina “delito de autor” -escoger primero al sujeto de sus imputaciones y luego tratar de endilgarle figuras penales- y es rechazada mundialmente. Incluso la Federación Argentina de Colegios de Abogados se expresó en esa dirección.

LA FAMA CUESTA
Hace dos semanas, en una presentación contra Sánchez, Sabadini solicitó a la jueza la comparecencia del economista Matías Tombolini y de la cocinera Maru Botana, quienes participaron de distintas actividades en un conocido local gastronómico de Resistencia, a la sazón perteneciente al yerno de Sánchez. Como Sabadini cree que Sánchez lavó dinero, asume que el yerno es su testaferro.

La metodología de Sabadini fue, una vez más, la filtración clandestina de información. A las 7:24 del jueves 5 de septiembre, pocas horas después de realizarse la presentación ante Niremperger, el empresario Julio Wajcman tuiteaba: “En las próximas horas tendrán que presentarse a declaración testimonial Maura Botana y Matias Tombolini Economista, en la causa que lleva el Fiscal Federal PSabadini, hay que esperar la desiciones de la la Sra Jueza ZNuremberg!!! Vendrán!!!” (Sic)”.

Y el viernes el portal Diario21 se explayaba sobre la misma presentación: “El abogado había intentado por múltiples maniobras desestimar esta acusación, incluso denunciando a un fiscal federal, denuncia que fue desestimada en dos oportunidades”.

DESAFÍO
En dos oportunidades el fiscal fue advertido sobre la utilización de información privilegiada para ganarse el favor de la prensa: en la causa Lavado III la jueza Niremperger le pidió por escrito que se abstuviera de ventilar detalles de la investigación. También la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia le bajó el pulgar.

En tanto, la Corte Suprema, cuando limitó las escuchas telefónicas a través de la Acordada 17/2019, dijo que “la amenaza o el chantaje derivados de la posesión de datos íntimos que no resultan conducentes para el esclarecimiento de un delito, no sólo deben ser prevenidos y castigados por la ley”, sino que merecen “el máximo repudio social”. Se refería a las operaciones como las que Patricio Sabadini lleva a cabo, aunque él propiamente no haya difundido escuchas sino solamente facsímiles de sus presentaciones.

NUEVA EMBESTIDA
Imposible saber si Sabadini dejó de confiar en la línea investigativa relacionada con la administración comercial del local gastronómico de Matías Rafart, el yerno de Sánchez, o si fue la propia Niremperger la que le cerró la puerta de la convocatoria a Tombolini y Botana, pero la presentación de este jueves, también ventilada por Sabadini, en la que intenta llegar otra vez al yerno de Sánchez pero vía la causa Lavado II, termina llevándose puesta a media docena de dirigentes radicales de la entraña del ayalismo, y entre ellos a Leandro Zdero en plena campaña política.

SENTIDO DE LA OPORTUNIDAD

El cuestionamiento más duro que se le ha hecho a Patricio Sabadini no son las filtraciones que tanto molestan a los magistrados sino su trabajo selectivo al investigar a dirigentes políticos sin tocar jamás ni a Jorge Capitanich ni al actual presidente del Concejo Municipal, Gustavo Martínez, pese a que al menos el primero fue objeto sistemático de investigaciones de la troupe de Comodoro Py.

Sabadini no dudó en sostener durante tres años causas contra el gabinete del gobernador Domingo Peppo -con el corazón en la boca, el mandatario siempre zafó aunque su nombre figura al menos en Lavado III- y contra Aída Ayala y el sindicalista municipal Jacinto Sampayo, ambos incómodas presencias en la vida institucional de Capitanich al frente del municipio de Resistencia. Que en plena campaña política vuelva a atacar a un adversario de Coqui y de Gustavo ya parece cosa ‘e Mandinga.