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Italia: cosecha críticas ley que elimina 345 cargos parlamentarios, incluidos los elegidos en el exterior

El senador italiano nacido en Argentina Ricardo Merlo consideró hoy “un error estratégico” que la ley aprobada por el Parlamento, que elimina 345 legisladores, reduzca también la cantidad de parlamentarios elegidos en el exterior, mientras que el politólogo Gianfranco Pasquino opinó que, con la nueva norma, la política nacional “cambiará para peor”.

Merlo, elegido en marzo de 2018 por el partido MAIE en la sección electoral que incluye a la Argentina, declaró a la agencia Télam que su fuerza política tiene una postura favorable a las líneas generales de la ley, que ayer redujo los Diputados de 630 a 400 miembros y los senadores de 315 a 200, pero advirtió por los riesgos de disminuir también los elegidos en el exterior.

“Nosotros estamos a favor de la disminución de las bancas en Italia, ya que trabajar con 1.000 parlamentarios es muy difícil, cada vez que se quiere una declaración hay 1.000 opiniones en la Cámara para cualquier disposición”, analizó.

“Pero creemos que es un error el hecho que también se reduzcan, proporcionalmente, los parlamentarios elegidos en el exterior”, agregó el actual subsecretario de la Cancillería italiania sobre la ley que además redujo de 12 a 8 los Diputados y de seis a cuatro los senadores que representan a los ciudadanos residentes fuera de Italia.

“Es un error porque que cuatro senadores y ocho diputados representen a seis millones de electores es algo que roza lo institucional. Podría haber una presentación en la Justicia que anulara la ley por esta representatividad totalmente desproporcionada”, advirtió.

Con la nueva ley, la representación de Diputados pasará de uno cada 96.006 habitantes a uno cada 151.210 habitantes, mientras que en el Senado habrá un legislador cada 302.420 habitantes, en vez de uno cada 188.424 habitantes como hasta ahora. Además, según los cálculos del Movimiento Cinco Estrellas, la nueva ley permitirá el ahorro de unos 100 millones de euros por año entre las dos Cámaras.

En ese marco, luego de que ni Merlo en el Senado ni su compañero de MAIE, el diputado también nacido en Argentina Mario Borghese, votaran a favor de la ley, el paralamentario argentino lamentó que los 2.500.000 italianos en Europa “sean representados por un Senador”.

“En Sudamérica hay 1.600.000 italianos y van a ser representados por un solo Senador. Y esto no tiene ningún tipo de racionalidad”, criticó.

“Nos parece bien bajar los parlamentarios residentes en Italia, pero dejar una representación en el exterior tan baja nos parece totalmente desproporcionado y un error estratégico que esperamos que se pueda subsanar”, reflexionó finalmente.

Desde la academia, en tanto, el politólogo de la Universidad de Bologna Gianfranco Pasquino aseguró que la nueva ley “es inútil, no sirve para nada, y creará solo problemas, algunos previsibles, de representatividad, y otros impredecibles, de funcionamiento de las Cámaras y del gobierno”.

“La política italiana cambiará para peor. Los electores pensarán che tendrán ventajas, habiendo reducido las bancas, pero rápidamente se darán cuenta de que no habrá nada mejor para los electores: los parlamentarios volverán a actuar como siempre lo han hecho y no habrá nuevos parlamentarios jóvenes, sino que volverán los de largas carreras”, analizó Pasquino.

Luego de que la ley obtuviera 553 votos a favor y apenas 14 en contra, Pasquino analizó de todos modos que “ningún partido ganará” con la nueva norma, “más allá del Cinco Estrellas que hará una gran propaganda, aunque quizás sin sacar grandes ventajas electorales”.

“Pero tampoco ninguno pierde: votaron todos a favor. La que sí pierde es la democracia parlamentaria italiana. Se baja y no se mejora su funcionamiento. Una reforma anti-parlamentaria como esta golpea en el centro a la democracia parlamentaria”, criticó.