Press "Enter" to skip to content

Día Nacional de la Danza: ¿qué significa la danza como modo de inclusión?

Por Mariana Chiliutti (*)

Me preguntan qué significa la danza como modo de inclusión… Dentro de la Compañía de Danza sin Fronteras nos cuestionamos mucho, nos ponemos en un lugar activo y de responsabilidad para hablar de inclusión.

¿La inclusión de qué? ¿A dónde? ¿Para qué? Y ahí entre todos y todas construimos nuevos sentidos desde las diferencias.

Sabemos que muchas veces estamos inmersos en una sociedad discapacitante, excluyente… y es ahí donde nos sensibilizamos y saltamos a la danza. Si, saltamos desde la silla de ruedas porque para volar y soñar la silla de ruedas es una posibilidad. Para volver a mirarnos, para el contacto, para saltar los muros de la exclusión y construir puentes que nos encuentren.

Veo a Gabriela Torres a Mariano Landa, Lucrecia Rossetto, Pablo Pereyra, Candelaria Iocco, Giovanna Carimati y Federico Luna, con esa fuerza arrolladora y que da lugar a un terreno fértil donde la inclusión se da; porque la mirada y el sentir de cada uno/a es simple y profundo como el amor.

Entonces me vuelvo a preguntar sobre la danza como modo de inclusión: ¿acaso no deberíamos volver una y otra vez revisar/nos y ver desde que lugar hacemos las cosas?.

¿Qué buscamos trasmitir cuando creamos danza? ¿Qué de nuestras corporalidades resaltamos y qué aplacamos? ¿Qué mira el público? ¿Cuántas miradas se encuentran en un escenario? ¿En una clase? ¿Qué estéticas emergen o se replican?.

La danza nos incluye con estas preguntas y contradicciones. Una danza inclusiva debe abrirse a la tensión pero no quedarse únicamente en ella…Sino saltar hacia la ternura, hacia el abrazo cálido y receptor del otro/a/e.

El abrazo de nuestro danzar tango es el abrazo de la corporalidad sintiente, viva…del día a día…

Pensemos entonces una danza regional, originaria, excluida del academicismo y quizás reabsorbida…La inclusión de cuerpos diversos permite explorar otras cualidades de aquello que como el tango se cree cerrado y puede ser abordado como el abrazo de la diferencia en el encuentro de un otro/a/e.

Gestar danzas que recuperan y revitalizan viejos y nuevos sentidos…invitarnos a explorar sus límites normalizadores, en nuestras experiencias físicas, de sexualidad, identitarias…Explorando el deseo que siempre es singular y diverso.

…Continuo y dialogo con mi amiga Victoria Lagos y volvemos a los nombres propios que dan cuenta de otras experiencias poéticas de los cuerpos: Carla Morales Ríos, bailarina trans/travesti; Bartolina Xixa bailarina drag folk; Romina Sosa, bailarina artivista agitadora comunitaria desde los barrios.

Y tantas y tantos que a través de la danza poetizan sus experiencias, corporizan palabras que generan imágenes y toman volumen, textura, colores, sonidos, múltiples sensaciones que nos invitan a des-andar nuestros esquemas pre-establecidos de cuerpos, identidades y sexualidades, geografías y territorios, estigmas y capacidades.

La danza es cuerpo hecho poesía… Generar una danza desde la quietud que es presencia…estar en presencia de la propia diversidad negada y clausurada… y donde todos y todas más allá de la experiencia que transitemos podamos desplegar nuestros sueños. La danza y sus danzantes en su calidad de sensibles sintientes, cuerpos despiertos… hacen de ella una expresión inclusiva y siempre en diálogo. La danza es un encuentro con el misterio.

(*) Directora Compañía de Danza Sin Fronteras .Twitter: @Danzasinfront. Instagram: @danzasinfronteras.arg.