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Peppo cambió de enemigo: ahora son las fuerzas de la naturaleza, los docentes y los diputados

Cuando todos pensaban que la única opción del gobernador chaqueño en busca de la reelección era confesar su macrismo o rechazarlo enfáticamente, encontró “la ancha avenida del medio”: correr el eje hacia el enemigo colosal, que no es Macri sino la mismísima Madre Naturaleza, y el enemigo interno, que no son ni la incapacidad de gestión ni la corrupción, sino los docentes y los otros poderes del Estado.

PERO ANTES…
Los nuevos asesores le dijeron al gobernador que había que corregir la floja imagen de autoridad que venía proyectando, al menos hacia adentro, porque algunos funcionarios se estaban pasando de vivos. Le mostraron las últimas publicaciones del área de prensa donde el Secretario de Gobierno y exministro de Desarrollo Social, Roberto Acosta, repartía mercaderías como si el gobernador fuera él. Paralelamente había ministros quejándose por lo bajo de que Acosta (en cuya órbita funciona la subsecretaría de propaganda) mandaba hacer chiquilinadas como recortarlos de las fotos o freezarles las gacetillas.

En vez de poner en caja a su sibilante colaborador, Peppo levantó en peso a todo el rollete en el grupo de Whatsapp del Gabinete, y Acosta, escurridizo, se hizo el desentendido. Así llegamos a la reunión de este martes, donde el Gober cerró su alocución diciendo que el que manda es él, él y él.

EL ENEMIGO
Después de un largo día (a las diez y media de la mañana hubo que desalojar Casa de Gobierno porque no había agua en el edificio y los baños parecían brotes de Chernobyl) finalmente se pudo organizar un encuentro en el que Peppo planteó un “fuerte compromiso para que en este contexto de crisis y emergencia se pueda defender a la provincia y los chaqueños”. El viejo truco: yo o el caos. Los ejes fueron, entonces: vencer la contingencia climática, vencer a los docentes, vencer a los diputados y a todo lo que se le ponga enfrente.

LA LLUVIA
Es una bendición que nos vaya tan mal con el agua porque Peppo ha mostrado habilidad para manejarse en el territorio de la emergencia. No es sólo meterse en el agua hasta las rodillas (a fin de cuentas Coqui lo hizo desde su primer día de gestión).

La ventaja de Peppo es su imagen de vulnerabilidad, su rictus de empleado bancario encarando un desafío extraordinario por el bien de su gente, como esos tipos comunes que se transforman en héroes cuando la Tierra es invadida por alienígenas. De hecho, cuando Peppo se mete en el agua hasta las rodillas (y pido al lector que revise esas fotos) literalmente se moja hasta los huevos.

DIPUTADEJOS
A pesar de que los diputados le aprobaron todos los créditos que solicitó en tres años y medio, Peppo los sigue tratando como el enemigo. Son los vuelteros, los que ponen palos en la rueda. Ahora los insta a aprobar más créditos “para llevar adelante obras fundamentales y estructurales para la situación hídrica de la provincia”.

No dice que cada crédito que aprueban los diputados después lo tiene que pagar el conjunto de los chaqueños. No dice que para encarar obras estructurales hay que esperar a que se vaya el agua, y que si se contabilizan todas las bombas y las retroexcavadoras que hay en la provincia, seguramente sobran como para chupar agua y hacer canales de emergencia, pero es más fácil apretar a los diputados que pedir patriadas.

No dice que el gobierno nacional se limita a mandar soldados para dar una mano en vez de financiar las mentadas obras estructurales (hasta Ángel Rozas se dio cuenta y pidió a sus pares del Senado que tomen cartas en el asunto) y no dice que la provincia carece de la capacidad para gestionar un solo fondo no reembolsable en medio de la crisis, ni de Nación, ni de Naciones Unidas ni de ninguna parte.

MAESTROS
El otro enemigo son los docentes. Aquí hay un error conceptual y un error político. Peppo quiere priorizar “a los chicos” y desde ese lugar interpela a los maestros y les dice que a través del diálogo busca una solución consensuada después de haberles declarado la emergencia educativa, o sea, de haberse literalmente cagado en el diálogo.

Pierde de vista que los maestros son parte esencial de la comunidad educativa, no algo extrínseco que intenta adosarse al sistema. Reduce al maestro a su condición de empleado público y por propiedad transitiva lo identifica con los vicios de los funcionarios políticos que lo rodean, de los punteros y los ñoquis.

El sistema educativo es eso: un sistema, una totalidad que depende de cada una de sus partes para funcionar. Si en un sistema de poleas están deterioradas cualesquiera de las poleas o la correa de transmisión, entonces el sistema se detiene. En este sistema hay dos poleas: los educandos y los educadores. La responsabilidad del Gobierno no es destruir poleas sino preservarlas para que el sistema funcione. Pero Peppo prefiere hablar de “los chicos”, es decir, arrebatarles su rol funcional en el sistema, para generar empatía. Del otro lado, por supuesto, están los sindicalistas inflexibles.

En última instancia enemistarse con los maestros es escupir en la cara de cincuenta y pico de mil votantes con sus familias.

CRÉDITOS BLANDOS
En el medio de su discurso, Peppo destacó la gestión que encabezó para que el Nuevo Banco del Chaco, a través de la Tarjeta Tuya, otorgue créditos blandos a los usuarios bancarizados para poder pagar la factura de luz.

Intenta hacer ver como un éxito de gestión al que es, sin dudas, el mayor fracaso de sus tres años y medio de gobierno: no haber conseguido un solo beneficio de Nación en materia energética, haber endeudado al pueblo chaqueño en miles de millones de pesos para pagar capital e intereses a Cammesa, y ahora presentar una “herramienta” para que los chaqueños se endeuden a título personal con el NBCH para pagarle a Secheep.

Sólo él puede ponerle buena onda a esta catástrofe: “Este gobernador que está al frente de todos estos temas, conduciendo un equipo con la firme decisión de rescatar a la provincia en este contexto adverso que tenemos va a defender con uñas y dientes a cada uno de los chaqueños”. Copiado.