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Crónica de una causa armada (I) | Las cámaras ocultas que podrían derrumbar Lavado I

3500Noticias accedió a documentos fílmicos exclusivos en los que meses antes de que el caso tomara estado público, distintos personajes involucrados en la investigación contra Horacio Rey, Roberto Lugo, Susana e Ismael Fernández, entre otros, salen a “cazar” testigos que puedan aportar datos para incriminarlos.

En tres entregas, te vamos a mostar cámaras ocultas registradas en 2017 en las que “arrepentidos” anónimos, agentes que realizan tareas de inteligencia y funcionarios judiciales reconocen que “no tienen nada” contra los funcionarios, pero admiten que hay luz verde para seguir avanzando “por órdenes de arriba”, en referencia a la cartera de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich y a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, Procelac.

Pasarán meses hasta que en marzo de 2018 el fiscal federal Patricio Sabadini haga público el caso. Jugando al misterio, dirá que todo comenzó con una “notitia criminis” muy completa que apareció en su despacho en forma anónima, en un sobre cerrado. Nueve meses después, la diputada provincial Nadia García Amud contará en TN que la denuncia que dio origen a Lavado 1 la hizo ella.

Lo que ni las declaraciones de Sabadini ni el sincericidio de García Amud pueden explicar es qué hacían testigos, servicios de inteligencia y funcionarios judiciales “armando” la causa en 2017, antes de que apareciera la nada anónima “notitia criminis”.

ROCKSTAR

Con Lavado 1 hay que tener en cuenta tres dimensiones: la judicial, la política y la mediática. Desde que la causa tomó estado público, la jueza federal Zunilda Niremperger manejó la dimensión judicial como pudo, ya que lo que “este chico” no obtenía por la vía procesal lo terminaba madurando desde los medios metiéndole presión a quien se le cruzara en el camino.

Sabadini, de hecho, fue quien le sacó verdadero provecho al frente mediático poniéndose a “la gente” de su lado. Además de adoptar el estilo de un rockstar que rompía los moldes de la tradición tribunalicia provinciana, tejió una red de contactos en la prensa con los que generó un fluido intercambio de información que lo tuvo durante meses en la cresta de la ola y lo blindó de algunos contraataques. Al menos mientras la dimensión política –léase todos los intereses corporativos en danza– avaló la historia.

Pero la dimensión judicial todavía tenía reservada una sorpresa. El material al que accedió 3500Noticias expone una metodología categóricamente vedada por el derecho penal: el “delito de autor”, figura según la cual el investigador primero selecciona a su objetivo y luego busca un tipo penal para endilgarle.

Si los testimonios aquí presentados resultan suficientes para un tribunal y el fiscal Patricio Sabadini efectivamente estuvo detrás de una causa “armada”, entonces Lavado 1 puede venirse abajo como un castillo de naipes, y con él las ya cuestionadas investigaciones concomitantes.

LOS VIDEOS

De los videos se desprende que el objetivo siempre fue Horacio Rey.

Los involucrados en el armado se valieron de dos instrumentos para obtener testimonios y documentación: el miedo de los testigos a terminar presos, y su odio a Rey.

PRIMERA PARTE

El primer video de esta serie comienza en un café céntrico de Resistencia con el autor de las cámaras ocultas, a quien llamaremos X (uno de los tantos personajes cercanos al poder que tiene cuentas pendientes con Rey) revelando que el día anterior había sido contactado telefónicamente por Patricio Sabadini para aportar datos, pero desconfió.

Su interlocutor es AB, un funcionario que ya había aceptado colaborar con la investigación porque cumplía con las dos condiciones antes mencionadas: tenía miedo de ir preso y odiaba al Secretario General de la Gobernación por haberle bloqueado un ascenso político.

AB piensa que X se sumará a la cadena de la venganza y parece tener la misión de “ablandarlo”, como lo había ablandado a él el operador menos pensado: un sacerdote amigo suyo de la infancia y también amigo del fiscal Sabadini, el Padre Rafael, con quien un tiempo atrás había tenido el siguiente diálogo en el mismo café céntrico en el que está ahora con X:

–¿Vos estás en el robo con Horacio Rey?, -le había preguntado el cura.

–No, Horacio Rey a mí me cagó, y vos sabés bien.

–Yo necesito que vos te juntes con el fiscal, porque a vos te involucraron: que vos sos el que llevás, que vos sos el que traés; vos sos todo para ellos.

–No. Yo lo único que llevaba y traía en su tiempo era a lavarle el auto. Pero a Horacio Rey nunca le manejé nada, porque yo soy blanco y él es negro. Es más, hay una persona que me dijo; “Vos amigo de Horacio Rey y de Peppo nunca vas a ser”. Y fijate ahora que me mandaron a vocal; era vicepresidente y media hora antes me pasaron a vocal: cuando me cambiaron de Turismo, me iba de vicepresidente de Cultura. Cuando estaba de vicepresidente, media hora antes me tumbaron y me bajaron de vocal. Y fue la mano de él. Y ahí me agarré con él; le digo: “Vos, puto de mierda, me la vas a pagar a mí, vos me la vas a pagar”.

X interrumpe el relato:
–¿A Horacio?

–Sí, se lo dije, se lo dije. Y le tengo sentenciado; no le puedo encontrar en ningún lugar solo porque le voy a boxear. Le marqué. Le dije: “Te hago la bendicion. Vos estás dentro de la lista negra mía, y tengo uno solo en esa lista negra, que sos vos”.

Yo me junté con esta gente. Esta gente ‘ta ta ta’… me desenvolvió una cosa que me había llegado, entonces yo les mostré qué es lo que yo tengo.

–¿Tienen algo? El tema es tener pruebas, -se interesa X.

Mirá, ellos tienen muy atado muchas cosas. Donde está Lugo, de las lanchas, las fotos de las lanchas. Lo que pasa es que esta persona tiene todo distribuido por todos lados.

El tema es que el fiscal tenga pruebas reales para mostrar, aunque sea una.

El fiscal está atando todo, sería. Lo que a mí me preguntaron y yo les dije son todas cosas ciertas, todas cosas reales. Todas las cosas que le cierran. Lo tengo al atorrante este de acá a la vuelta, ¿te acordás? ¿El diseñador ese? Ese facturó 300 millones de pesos. Un atorrante ese.

–Si esa facturación es real y no hay evasión, no es delito. Él puede a cualquiera comprarle servicios. Vos podés intuir…

Por eso esta gente está buscando todas las pruebas necesarias, para que cuando caen, caen. O sea: no puede tener una cantidad de gente a su alrededor, Horacio Rey, que no puede vivir de la forma que vive y en las cosas que tienen. Las cooperativas. (…) El Edy Núñez; a ese lo tienen en la mira. Es del grupo de ellos. Escuchá: sin que yo le diga nada, ellos me dijeron: “Acá está la cabeza de Horacio, Edy Núñez, el gordito… Flaschka, Lugo, Retamozo”. Abrieron una casa de pesca acá en Juan B Justo y Arbo y Blanco de la reputa madre, camuflada angaú por los hermanos Retamozo; están haciendo un complejo allá al lado de Itatí, a todo culo, todo para pesca de mosca; y yo me entero allá, me voy a pescar a Itatí y me cuenta el guía: “Acá vino un colega tuyo, un funcionario. Uno es un flaquito, no me acuerdo… [describe a Rey y al ‘gordito’] Esos son los dueños de ahí”.

Yo no voy en clase de testigo ni de nada. Esto es una conversación extra, para juntar cosas. Nada más. Y que alguien quiera colaborar con una limpieza de un tipo, o de cuatro o cinco. Yo en eso estoy de acuerdo.