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“Operación Lavado”, tercera parte: ¿es o no es?

Presentamos la tercera y última entrega del material fílmico vinculado a la causa federal conocida como “Lavado 1” al que 3500Noticias tuvo acceso de forma exclusiva.

Es momento de responder, siquiera provisionalmente, a las siguientes preguntas: ¿fue Lavado 1 una “causa armada”? ¿Hubo una caza de brujas? ¿Hubo corporaciones operando desde las sombras? ¿Son estas notas de 3500Noticias parte de una operación política?

Repasemos lo visto hasta ahora. En el primer video, te mostramos a un testigo -AB- que no aparece formalmente en lo que más tarde se conocerá como “Lavado I”, pero dice haber aportado información relevante para investigar a Horacio Rey, a quien odia.

AB intenta convencer a otro testigo -X, que es quien hace las cámaras ocultas- de que se sume entregando información al fiscal federal Patricio Sabadini, ya que igual que él y mucha otra gente, fue perjudicado por Rey y le guarda rencor.

Pero cuando X se iba a reunir con el fiscal se encontró con el Agente Z, que formaba parte del equipo de investigación que estaba detrás de Rey y sus secuaces. Sabadini no apareció porque “lo habían llamado del juzgado”.

X accedió entonces a participar de un tercer encuentro, esta vez con el fiscal. Se reunirían en un lugar que no fuera “el juzgado”, posiblemente en la localidad de Fontana. La última entrevista, por lo tanto, tuvo lugar adentro de un auto, y para sorpresa de X, tampoco estaba Sabadini.

-Me mandó mi jefe, -dice el hombre sentado en la butaca delantera del acompañante.

-¿Qué jefe?, -pregunta X.

-Sabadini. Yo soy el Secretario.

Aunque X no lo sabía, se trataba de Juan Marcelo Burella Acevedo, Secretario de la Fiscalía Federal de Resistencia y eventual fiscal federal interino, coloquialmente conocido como “Doctor Burella”. (Publicaciones de la vecina orilla afirman que hace poco fue propuesto por el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, para ocupar la Fiscalía Nº 2 ante los juzgados federales de Primera Instancia de Corrientes).

-Él es la mano derecha y el oído del doctor, -aclara el Agente Z.

X se pone a la defensiva:
-Y… lo que pasa es que yo consulté con mi abogado y me dice que nos puede traer muchos problemas, si no tengo garantías. Yo ayer después de hablar con él le conté la situación a mi abogado y me dice “podés tener problemas; de últimas -me dice- hablá con el fiscal y fijate”.

-Pero usted no va a figurar ni nada-, insiste el Agente Z.

-No, obviamente, vemos cómo incorporamos eso, -agrega el secretario del fiscal-. Pero no, no podemos, no se puede hacer eso. Meterlo a usted es imposible porque el día de mañana se presenta usted, dice “No, yo no dije eso” y listo, se terminó. ¿Me entiende o no?

-Qué sé yo. En su momento cuando yo hablé con esta gente que le habló ustedes… veo que acá hay muchos problemas… Acá van a terminar todos amigos y nos van a dejar a nosotros… Me da cosa. Yo por ahí como era el fiscal digo bueno, a ver qué me dice, cómo viene la mano, pero con todo respeto: yo a usted no lo conozco.

-Por supuesto. Yo le digo a él exactamente lo mismo. Recién me acaba de decir [el fiscal], hace quince minutos, “mirá, tenés que ir a hablar con este hombre”; más o menos me explicó cómo era el tema y estoy en representación de él con absoluta confianza, pero usted está en todo su derecho…

-Pero aparte él también me dijo que ‘este chico’ había presentado un escrito pidiendo a ver si lo estaban investigando…

-Ayer o anteayer, -precisa el Secretario-. Lo tenemos ahí al escrito, no sabemos qué vamos a hacer. No tenemos nada todavía. Es más, ese escrito puede ser el motor para abrir algo. Hay que tener cuidado nomás con lo que es autoincriminación y todo ese tipo de cosas. (…) Mientras el tipo siga ahí van a seguir todos prendidos. (…) Lo que le interesaba a mi jefe era sobre todo el tema de empresas y ese tipo de cosas.

-¿Y eso no le pasó Amud, el amigo? Tiene todo eso él.

-No, eso no le pasó.

Sigue el Secretario:
-Si ella [Nadia] es la que tiene información, vamos a necesitar hablar con ella, pero si ella anda bien con este hombre no le podemos pedir nada. Mucha gente ya dice que ella llega a ese cargo por información privilegiada. No es militante, nada. Así que imaginate: si llega ahí no la van a rajar ahora.

Nosotros lo que hacemos, sobre todo si la información es privilegiada, la trabajamos, vemos cómo la podemos incorporar, cómo hacer que eso llegue a nuestras manos sin involucrar a nadie. Pero siempre hacemos un análisis de “hay algo o no hay nada”, porque tampoco nos vamos a quemar; hacer una investigación que quede en la nada, quedamos como unos boludos. Eso no queremos. Lo que hacemos es ver, hacer un análisis de factibilidad, opciones de éxito en una causa, y si no hay nada, no se puede hacer nada.

Son las mismas fuerzas las que nos traen el dato: esto tiene que ver con todo, con los casos de drogas: nosotros sabemos que ahí venden droga, pero nos trae el otro. Nosotros no podemos actuar, porque no somos policías, somos una fiscalía.

Así que bueno, ese era el mayor interés, pero usted dice que no tiene nada de eso; el tema de empresas, vinculaciones…

Antes de despedirse, el Secretario apunta:
-Yo coincido plenamente con usted en el recorrido que tiene que hacer la información para llegar a la persona indicada que apriete el botón. El tema es que nosotros no tenemos información para llegar a eso. Tenemos que ir con algo, y si usted tiene algo puede generar que alguien apriete el botón, y si le interesa juntarse con el fiscal, bueno, le llevamos esa inquietud, pero estamos ahí en el medio.

¿CAUSA ARMADA? ¿OPERACIÓN POLÍTICA?

Es necesario aclarar que en este punto nuestra opinión es tan válida como la de cualquier lector, pero a diferencia de la Justicia, si creemos que hubo un armado para “cazar” a un funcionario, esa opinión no es vinculante.

El documento que exhibimos a través de una serie de videos muestra a tres personas que le hablan al mismo interlocutor sobre la recolección de pruebas y testimonios. Un aportante de información, un policía que supuestamente integra un equipo de élite que responde a las órdenes de la fiscalía federal, y el mismísimo Secretario de la Fiscalía Federal, que legitima lo dicho por los dos anteriores, y explica que está allí de parte de Sabadini.

Presumiblemente, la época en la que se grabaron estos videos es entre los últimos meses de 2017 y los primeros de 2018, antes de que la causa viera la luz, en marzo de ese año.
Todo se reduce a determinar si hubo irregularidades en la instrucción de la causa, en la etapa investigativa; si se eligió a un objetivo antes de tener delitos para imputarle; si se buscó activamente a aportantes de información que orientaran la pesquisa.

Hora tras hora las notas publicadas por 3500Noticias fueron “madurando” y generaron desde airados reclamos por intentar favorecer al gobernador Domingo Peppo, hasta amenazas: así de significativa fue la noticia. Evidentemente, metimos el dedo en la llaga.

Que sea Justicia.