Vamos que venimos

Editorial
 Vamos que venimos

Por Cristian Muriel | Después de diez años al frente de la Redacción de Diario Chaco, arranco con un proyecto nuevo. Parece que fue ayer, jueves 28 de febrero un ratito antes de las 22:00, que cerré mi última edición junto a la gente de Diario Chaco y de Diario Tag, y hoy viernes, a las corridas, engrano primera en 3500noticias.

3500noticias entra en escena en un momento en el que las urgencias de los argentinos se cruzan con sus contradicciones. Este año electoral es el más importante de esta parte del siglo XXI porque o se profundiza el modelo de exclusión, endeudamiento y devaluación de Cambiemos, o Argentina vuelve a su cauce a través de la política, y todo esto aún debe ser objeto de mucho y muy serio debate. Y el calendario electoral aprieta.

Argentina 2019 es la mesa de dinero de los amigos de Macri, el laboratorio del FMI y de Washington, y el arenero donde Jaime Durán Barba juega a ser Dios y la periferia lo festeja. Por eso Argentina 2020 está llamada a ser la del default, la renegociación, los acuerdos de emergencia, mientras unos rezan por una buena cosecha y otros porque Vaca Muerta resucite. Pero también está llamada a ser la Argentina de la Democracia madura que no vuelve a caer en la trampa neoliberal.

Partidos partidos

Hay un acojonante escenario de fragmentación para un año electoral: todos los sectores políticos están en crisis. Radicales pidiendo internas, frustrados por hacer de comparsa de un menemismo de ojos celestes que sólo trajo sufrimiento al pueblo; peronistas que todavía le reclaman a Cristina la autocrítica que nunca hizo y buscan aliados temibles; kirchneristas que esperan despertarse del mal sueño y volver, pero te muestran un trailer de la peli que tienen en la cabeza y parece una de Robert Rodríguez de chulos a los tiros; flacos que aspiran a canalizar la energía volcánica de los gobernadores pero condenan al macrismo con la misma enjundia con la que saludan a Guaidó; panelistas de TV, fachos lindos que celebran la antipolítica y una izquierda que, consecuente con su naturaleza, se muerde la cola.

Miedito

La que se viene es realmente heavy, porque, para colmo y más que nunca, como decía Perón: “La política, es la política internacional”. Ese es el panorama que hay que entender más allá de la coyuntura: abandonar el vuelo mental de cabotaje.

El desafío no es sólo “ganarle a Macri”, y es mucho más que ganarle a los mensajes de whatsapp y a la cuidadosa ingeniería de los locutorios, a las fake news y a los carpetazos y preventivas de fiscales límpidos como Stornelli.

El desafío es ganarle a un dispositivo de control social con sede en EEUU y con agentes en todas partes, habida cuenta de que EEUU volvió a fijarse en su patio trasero. Y por supuesto es ganarle al que tiene la billetera en los distritos donde todavía se anima a organizar “timbreadas” sin que esto devenga en un formidable rin-raje producto de sus propias cagadas.

Es un error excluir al histórico adversario, al petiso, al gordo, a la feminista. El frentismo es por el futuro, por la gente, por los que menos tienen, por los pibes y las pibas.

Se equivoca el que usa la rivalidad con el pasado como pretexto para seguir entregándole el futuro al macrismo. Se equivoca si es peronista, si es radical, y hasta si es macrista. Incluso se equivoca Macri si se vota a sí mismo y le da manija a este modelo, porque no creo que su sueño en la vida sea el vituperio de las futuras generaciones, o integrar, en un volumen que no acaba de clausurarse, la Historia Universal de la Infamia.

La propuesta de 3500noticias en este escenario es pensar con los dientes apretados y el ceño fruncido cómo salimos de esto. Con las limitaciones del caso, porsupu. Pero con la mejor.

Pensemos juntos.

Y vamos que venimos.