El Gran DT

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

En política la analogía del DT se usa para justificar malos resultados: el entrenador tiene que sacar a los jugadores que no rinden y meter mano en el banco o, como en el caso que nos ocupa, pedir un jugador a préstamo o ir a buscarlo al semillero. Al menos así lo expresó Capitanich.

Se entiende que no alcanza con un buen plan porque los que están en el campo son los jugadores y hasta los mejores pueden tener altibajos. La idea a transmitir, por lo tanto, es que sin alterar la estrategia, sin perder de vista su objetivo, el DT ordena sutiles cambios tácticos para la felicidad del pueblo.

Por supuesto la analogía se viene abajo cuando el DT es Jorge Capitanich, dado que, como todos saben, él arma el equipo, patea los penales y los ataja, tira los centros y los cabecea, y además es el presidente del club y el dueño de la pelota. Más que un DT es un demiurgo. Poco le importan las formas y en general se refugia en la prepotencia del trabajo, aunque para los causantes del río de lágrimas que todavía inunda los pasillos de Casa de Gobierno sea sólo prepotencia.

Después de pulverizar dos ministerios por Youtube y mandar a Maia Woelflin (de Planificación y Economía) y a Juan Manuel Carreras (de Infraestructura, Logística y Servicios Públicos) al Nuevo Banco del Chaco y a la administración de puertos (cualquier humillación quedará debidamente justificada; no pasarán frío), el DT puso en funciones a Santiago Pérez Pons (Planificación, Economía e Infraestructura), “súper ministro” por unificación de ministerios y súper recomendado por Martín Guzmán. Eso sí, que esperen sentados los secretarios y subsecretarios que apenas alcanzaron a pagar la última cuota del traje con Ahora12.

Necesitamos más obras, más energía y más conectividad que mejoren la calidad de vida de la gente y potencien a la inversión privada”, declaró Santiago cuando se le acercaron los primeros periodistas. Poco importa. Capitanich dejó en claro que vino a reestructurar la deuda en dólares tomada en 2016, y que seguramente servirá como “enlace” con Nación, todo lo cual confirma que la política macrofiscal chaqueña se rubrica en Resistencia pero se redacta en Balcarce 50, o en Av. Hipólito Yrigoyen 250. Es el margen de autonomía que le queda a un gobierno cuyo presupuesto está destinado a pagar sueldos y no le alcanza ni para arreglar las veredas de las escuelas. Las 10 políticas públicas para 2021 son, siguiendo esa línea, una expresión de deseo.

Así y todo, según el Indec los sueldos privados y públicos acumularon una caída promedio del 20,1% desde 2015. En términos reales, los empleados públicos llegaron a perder 28,4% de su capacidad de compra. Todos los aumentos estuvieron siempre por debajo de la inflación. Según la Universidad de Avellaneda, el SMVM pasó del primer puesto regional en 2015, al puesto 11º en 2019. En términos salariales hubo una década ganada, y hubo un lustro perdido que dejó las cosas peor de lo que estaban en 2004. Todo esto se puede chequear acá.

Martín Guzmán espera que las paritarias nacionales estén 4 puntos por encima de la inflación (33% contra 29%), para impulsar el consumo y por lo tanto la inversión y la producción. Esas negociaciones definirán la pauta salarial provincial. Los Precios Cuidados, Precios Máximos, Ley de Góndolas, algunas regulaciones y la convocatoria al Cones nacional serían parte de la estrategia para contener la inflación.

Parece inevitable el endeudamiento provincial para apuntar a un esfuerzo compartido con Nación en la recuperación pospandemia, pero el objetivo es que sea en pesos, y no para pagar gastos corrientes. A partir de ahora Santiago Pérez Pons, el crack que arrancó con María Eugenia Vidal e hizo inferiores con Guzmán, tendrá que demostrar en el campo de juego todo lo que el DT espera de él.