Macri desvarió en cadena nacional: “Estamos mejor que hace cuatro años, no hubo corrupción y hay libertad total”

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 Macri desvarió en cadena nacional: “Estamos mejor que hace cuatro años, no hubo corrupción y hay libertad total”

El presidente Mauricio Macri se despidió de sus simpatizantes usando la herramienta que le criticó hasta el cansancio a su predecesora: la cadena nacional. El nada desdeñable 40 por ciento del electorado que sigue pensando que durante el gobierno del expresidente de Boca no hubo corrupción ni crisis pudo reafirmar su fantasía colectiva. El resto de los argentinos espera que de una buena vez se vayan y no vuelvan más, para que las cosas empiecen a cambiar.

En un nuevo guión que oscila entre la provocación inmoral y el surrealismo, Macri redujo la tragedia económica en que deja a los argentinos a la idea general de que “quedan déficits económicos”, pero con el convencimiento de que dejó sentadas las bases para que la administración de Alberto Fernández pueda lograr el crecimiento. Vale decir que si el nuevo gobierno saca al país del estancamiento en el que lo dejó el macrismo, es gracias a Macri.

Durante cuarenta minutos, el presidente saliente hizo un balance acomodado no al tendal que deja tras de sí, sino al proyecto de oposición destructiva que propone a partir del 10 de diciembre, que calificó como “oposición responsable” (un término que vendría bien grabarse a fuego, porque habrá que sacarlo a relucir en incontables ocasiones en el futuro) “sin poner trabas”.

En la cumbre del cinismo, afirmó que el país “está mejor que hace cuatro años”, que existe “un antes y un después para la República, con una democracia más fuerte y sólida, con nuestra prensa más libre, integrados al mundo y más fuertes en la lucha contra el delito y el narcotráfico”.

Recordó que al llegar al poder se puso una serie de objetivos: mejorar la cultura del poder y la calidad de vida democrática, recuperar nuestra energía e infraestructura, corregir los desequilibrios económicos, resolver nuestro vínculo con el mundo, combatir el narcotráfico y la inseguridad.

Según su diagnóstico, resolvió el problema energético, y por culpa de los argentinos que votaron al peronismo en las PASO y generaron miedo en “la sociedad”, no llegaron a tiempo reformas estructurales que estaban a un paso de hacerse realidad. “La economía empezaba a despertarse (…) pero los resultados de las PASO generaron el miedo al futuro y otra suba del dólar y nos hicieron retroceder varios casilleros”.

También dijo, como si la deuda fuese de otro gobierno: “Dejamos 20.000 millones de dólares más (de reservas) de lo que recibimos nosotros en 2015”.

“Después de cuatro años de reformas dejamos un estado en el que es mucho más difícil robar la plata de los argentinos. Siempre habrá pillos y ladrones en todos los gobiernos”, pero el Estado está preparado ahora para “asegurarse de que las huellas queden marcadas y atraparlos”, sostuvo, aunque no explicó cómo.

Insistió en que encabezó una gestión “sin corrupción”, ensalzó la “libertad total de expresión y de prensa sin ataques al periodismo, y se acabó el uso de la publicidad oficial como herramienta para premiar o castigar a los medios”.

DATOS DUROS
Según el periodista económico Alfredo Zaiat, de Página|12, Macri utilizó una vez más la distorsión de la realidad como estrategia política, pero los números lo desmienten de forma contundente.

  • El salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 18,5 por ciento. Las jubilaciones perdieron 20 puntos en términos reales en relación a 2015
  • El último dato oficial del Indec muestra que en el primer semestre de 2019, la cantidad de personas por debajo de la línea de pobreza creció al 35,4 por ciento (casi 16 millones de personas). Se proyecta, en base a la evolución de la inflación y de los ingresos en la segunda mitad de este año, que la economía macrista terminará con un nivel de pobreza que alcanzará al 40 por ciento de la población.
  • Los aumentos de precios en los dos mandatos del CFK fueron intensos, con un promedio del 20 al 25 por ciento, de acuerdo a estimaciones alternativas al Indec. La tasa de inflación del último año de la administración macrista será del 50 al 60 por ciento anual.
  • La destrucción del tejido productivo fue impactante. Fueron cuatro años de deterioro constante de la actividad y del empleo. La utilización de la capacidad instalada se ubica en casi la mitad. Cierres, achicamientos, despidos, suspensiones de trabajadores y merma de turnos fue el escenario industrial de estos años.
  • La desindustrialización macrista fue una máquina de destruir empleos de calidad. Se perdieron 158.600 puestos de trabajo, desde noviembre de 2015 a septiembre de 2019. Equivalente a la pérdida de 13 de cada 100 empleos del sector en menos de cuatro años.
  • Tres de los cuatros años fueron en recesión. La apertura comercial, los tarifazos, las rondas de fuertes devaluaciones, las tasas de interés altísimas y el derrumbe del mercado interno por el castigo a los ingresos reales de trabajadores y jubilados determinaron un sendero de permanente caída de la actividad. El PIB per cápita disminuirá como mínimo el 10 por ciento durante la economía macrista.
  • El gobierno de CFK terminó con una tasa de desempleo de 5,9 por ciento. Macri se despedirá con un índice de dos dígitos a nivel nacional: 10,6 por ciento. El panorama es más preocupante en el conurbano bonaerense, con una desocupación del 12,7 por ciento.
  • La paridad cambiaria subió de 9,40 a 60,00 pesos, un alza del 538 por ciento. Las fuertes devaluaciones provocaron varios shocks inflacionarios que castigaron el poder adquisitivo del salario y de las jubilaciones.
  • El desendeudamiento fue uno de los principales activos del ciclo de gobiernos kirchneristas. En un ciclo vertiginoso de emisión de títulos de deuda, en pesos y en dólares, en los mercados local e internacional, en apenas dos años, la economía macrista terminó en un nuevo default.
  • La economía argentina se había desprendido de las tradicionales auditorias del Fondo Monetario. El gobierno de Macri reintrodujo al FMI, y lo hizo con un préstamo inmenso que hará muy compleja la refinanciación como la negociación de las nuevas condiciones del acuerdo.

“La pieza de marketing de una cadena nacional no modificará que este saldo, independientemente de eslóganes, mentiras y distorsiones expuestos por Macri en su despedida, sea recordado como una de las crisis más devastadoras de la economía argentina moderna”, concluye el especialista.