Press "Enter" to skip to content

Entrevista a Jorge Capitanich: “Podemos bajar la pobreza a 25%, y drásticamente la indigencia a 3,6%”

Néstor Kirchner heredó del menemismo/delarruismo una pobreza que en el Área Metropolitana del Gran Resistencia llegó en 2003 a 73,5% según la E.P.H. del Indec. En el segundo semestre de 2012, con Cristina Fernández de Kirchner y Jorge Capitanich comenzando sus segundos mandatos, tocó el piso histórico de 5,9%. Hoy, tras cuatro años de un nuevo ciclo neoliberal, Coqui heredará casi 47% de pobreza y 15,9% de indigencia. ¿Cómo se vuelve a salir del infierno?

En “Conducción política”, Juan Perón propone un esquema en el que diferencia entre conductores, cuadros y masa, y las variables posibles para el éxito o el fracaso de un proyecto político. Jorge Capitanich, quien el próximo 10 de diciembre asumirá por tercera vez la gobernación del Chaco, le aporta a ese esquema una “filosofía”: el líder, el conductor, tiene que tener los atributos de la ética, la estética y la poética, que serán los pilares de su acción, sostiene.

Perón también decía que “la regla” de la conducción es la oscuridad, y que a fin de cuentas el secreto es saber caminar por ese tembladeral con el objetivo claro para no perderse. Capitanich, que conoce el ejercicio de la conducción en todos los niveles del Estado –municipal, provincial y nacional– y fungió tanto en cargos ejecutivos como parlamentarios, logró despejar, al menos en parte, esa oscuridad, ese factor de incertidumbre. Resta saber si con sus convicciones intactas está listo para sacar, de una buena vez, el Chaco adelante.

Este viernes, 3500Noticias y ESChaco pudieron echar un vistazo a la hoja de ruta del todavía Intendente de Resistencia. Quedó pendiente hablar de política, pero a días vista de su asunción lo que de verdad le importa a los chaqueños es el plan de gobierno.

P. ¿El Chaco está condenado al éxito o es una provincia inviable? Más aún: ¿qué puede hacer su gobierno que ya no haya hecho en sus dos mandatos previos para mejorar el ratio entre lo que ingresa a las arcas del Estado y lo que gasta, por ejemplo, en sueldos, y si alcanza con la ética, la estética y la poética para resolverlo?

R. El Chaco no está condenado al éxito ni tampoco es una provincia inviable: ni lo uno ni lo otro. Lo que hicimos fue promover un modelo de inversión de casi US$ 5 mil millones que permite una plataforma para el crecimiento económico.

Uno puede tener una visión analítica pesimista u optimista. Nosotros tenemos once cultivos. Pasamos de 15 mil hectáreas de cultivo en 1915 a casi 1,8 millones de hectáreas actualmente. Pasamos de 808 mil hectáreas entre 1980 a 2005, a cerca de 4 millones de toneladas que pueden ser 5 en lo sucesivo. La matriz agropecuaria ha tenido un proceso de diversificación, aumento de la tecnología y de volumen de superficie y de producción.

Tenemos un desarrollo de base industrial que es inferior a lo que se debería. Yo tengo en cartera US$ 300 millones de proyectos de inversión. 2500 empleos directos con valor agregado industrial. Duplicamos el empleo industrial.

Lo que necesita la provincia del Chaco es una tasa de crecimiento sistemático durante mucho tiempo. Tuvimos un crecimiento de 54 por ciento del producto bruto geográfico en ocho años, versus 50,8 por ciento en 57 años anteriores. Generamos condiciones de infraestructura que es necesario terminar de desarrollar.

Entonces, ¿por qué ni lo uno ni lo otro? Porque ninguna provincia está condenada al éxito si no elabora políticas públicas a través de inversiones y promueve más producción, empleo y exportación. Pero tampoco es inviable porque tiene recursos estratégicos para hacerlo: tenemos agricultura, ganadería, desarrollo forestal y desarrollo de base industrial.

Ahora, teníamos un déficit enorme de lograr atracción de inversiones: hoy por ejemplo de los US$ 300 millones de dólares de proyectos de inversión que tenemos, que son aproximadamente veinte, se pueden hacer porque el gas está y antes no estaba; se puede hacer porque tenemos hoy un programa de producción de biomasa porque existe el electroducto NEA-NOA y sistemas de conductos de carácter estructural en materia energética; antes no estaban. Se pueden hacer proyectos de energía solar, plantear la biomasa, se puede desarrollar biodiesel, se puede desarrollar bio-etanol; antes no se podía porque no estaban dadas las condiciones tecnológicas ni tampoco de infraestructura.

En la provincia del Chaco era impensable tener una red de agua potable, y falta tan poco para tener la universalización de ese servicio. Ninguna provincia en Argentina tiene estas condiciones objetivas. Creo que todo dependerá de lograr lo que nos falta y de generar un proceso de crecimiento sostenido con mayor velocidad. Obviamente se necesita mucha velocidad de crecimiento y muchas inversiones, pero estamos, a mi modo de ver, bien orientados.

Si me pregunta: ¿es posible erradicar la pobreza en la Provincia del Chaco? Yo diría que no. Pero sí es posible lograr bajar hasta cerca de un 25 por ciento de pobreza, por ingresos. Bajar drásticamente la indigencia a un esquema de 3,6 por ciento; ¿es posible bajar las necesidades básicas insatisfechas hasta el 10 por ciento? Sí, en tanto y en cuanto se cumplan estas metas de gestión.

Desde el punto de vista global es perfectamente posible generar estrategias de crecimiento y desarrollo para mejorar los indicadores. Ahora, no necesariamente eso se soluciona de cuajo.

Eduardo Aguilar sostiene que en 2020 los ingresos estarán por lo menos 18 mil millones de pesos por debajo de lo presupuestado proyectando una inflación del 35%, y que ni Nación ni los organismos de crédito podrían cubrir semejante agujero para terminar el ejercicio en un empate. ¿Usted concuerda, más allá del monto, con ese diagnóstico? Y en ese caso, las herramientas con las que planea abordarlo ¿podrían revertirlo, detener la sangría o estamos desahuciados?

La cuestión fiscal no se resuelve desde una sola perspectiva. Necesitamos mejorar la recaudación tributaria propia; mejorar sustancialmente la recaudación nacional: eso es una fuente importante que aumenta recursos y naturalmente puede generar financiamiento adicional.

Segundo, naturalmente las erogaciones: hay que trabajar con meticulosidad un programa que permita resolver esos problemas: erogaciones improductivas, erogaciones de baja calidad y las que son imposibles de sufragar.

Tercero: deuda pública y su reprogramación.

¿Cómo contar las proyecciones de ese déficit? Primero, eso significaría no cerrar la brecha de financiamiento que necesitan las empresas públicas. Tanto Secheep como Sameep. Una proyección optimista apunta a $4.800 millones de déficit; mirada pesimista, $7.500 millones.

Segundo, el déficit previsional. Si no hay un sistema de financiamiento por parte de Anses, puede haber un déficit de cero a $1.500 millones.

Tercero, la elasticidad del financiamiento del gasto social. Hay cerca de $3.600 millones de pesos que se pueden cambiar con un sistema de fuentes de financiamiento sustitutiva.

Concuerdo que es una visión que puede darse si no hacemos las correcciones a tiempo. Mi planteo es entender que la situación fiscal requiere un tratamiento adecuado. Y yo comparto con Eduardo Aguilar que hay que ponerle tope a todo lo que significa mayor demanda de empleo público, porque el problema central es que hay que plantear congelamiento de vacantes, lograr que la curva descienda, mejore la productividad del gasto y mejore el salario promedio.

Usted propone una reforma constitucional que a 26 años de la anterior comprende el indispensable aggiornamiento a nuevas realidades. También ingresa en el territorio de los otros dos poderes del Estado, como la elección por cinco años de los jueces o reducir la cantidad de diputados. En este último caso, teniendo en cuenta que Chaco tiene un régimen unicameral y que incluso la constitución recomienda incrementar el número hasta 50, ¿los chaqueños están sobrerrepresentados, la Legislatura no cumple el rol que debería o es una forma de bajar el gasto público aprovechando el desprestigio de ese Poder?

Es importante plantear la reforma constitucional. Vamos a presentar el próximo 9, cuando asuma en la Legislatura, el Plan Chaco 2030, que es una transformación del 2019 al 2023; un pacto con 10 compromisos, 25 acuerdos sectoriales, cerca de 50 iniciativas legislativas (vamos a enumerarlas y gran parte la vamos a ir remitiendo la primera semana).

Nosotros planteamos tres ejes: reforma constitucional, agenda digital y descentralización, que depende también de la voluntad de los intendentes. La agenda digital depende de nuestra velocidad tecnológica de superación, y reforma constitucional depende de 26 votos en la Cámara de Diputados.

Hay algunos que pueden rechazar ‘in totum’ la reforma, y otros preferirán discutir punto por punto en qué están de acuerdo y en qué están en desacuerdo. Con respecto al número de diputados uno puede estar de acuerdo o en desacuerdo, o estarlo con la conformación: algunos objetan la iniciativa de organizar por micro-regiones y garantizar un sistema de representación proporcional (si tenemos 15 unidades de desarrollo territorial, uno por cada unidad; si tenemos 8 por micro-regiones, 8 y el resto dividirlo por sistema D’hont; o mantener el número de diputados actuales). El número puede ser más o menos, pero lo importante es el método de representación.

Es un tema que requiere un debate. Yo en todo momento he transmitido con absoluta sinceridad que no pretende ser una discusión de base hegemónica. Creo que es un tema que merece la participación del periodismo, de la comunidad, de distintos actores políticos, económicos y sociales. El número no define la reforma.

De todos los gastos que hoy deben afrontar los chaqueños, el de la energía eléctrica es uno de los más difíciles de sobrellevar. ¿Tiene un plan para atacarlo o lo que haga Secheep dependerá de las políticas tarifarias del gobierno de Alberto y Cristina y demandará todavía algún tiempo?

Pusimos un equipo de alta calificación profesional: Gastón Blanquet va a ser el presidente de Secheep. Es un ingeniero electromecánico, especialista en mercado eléctrico; lo va a acompañar Carlos Cochiza que es un licenciado en Economía a su vez de muy buena formación profesional en materia financiera.

El problema de Secheep es técnico-financiero. El problema energético en la provincia tiene varios puntos. El primero es terminar las obras estructurales: Rincón Santa María-Puerto Bastiani; Puerto Bastiani-Puerto Vilelas; eso depende del Estado nacional: Rincón Santa María-Puerto Bastiani es una obra de US$ 180 millones, faltan US$ 30 millones y se van a ejecutar en los próximos 12 meses: eso produce 500KW. Puerto Bastiani-Puerto Vilelas, otra obra importante en alta, media y baja tensión para el Gran Área Metropolitana (G.A.M). Por supuesto que hace falta sudoeste, El Impenetrable, pero a su vez hay que hacer mucha inversión en media y baja tensión, sustituir sodio por led para bajar el consumo y mejorar sustancialmente la calidad del suministro; es necesario resolver los problemas de la regularización de las conexiones domiciliarias (hay 46 mil con diferentes problemas de conexión); fuga eléctrica del 22 por ciento, que es más elevada que el promedio. Eso es clave para optimizar el sistema: tenemos cerca de 400 mil conexiones domiciliarias de energía eléctrica.

Estamos corroborando la existencia de cuentas por cobrar de $4.200 millones de Secheep, y establecer un sistema de moratoria para que se difiera el sistema de pago, pero recomponga un flujo operativo. A su vez esperamos una política de desdolarización de tarifas, y la redefinición del monto del subsidio, pero también quiero incorporar el método de tele-medición que nos permita tener un sistema de tarifa social perfectamente segmentado. Privilegiar más al que más necesita para lo cual es necesario ponderar adecuadamente.

Mejorar una política de microsegmentación desde el punto de vista tarifario, por área de consumo e incorporación de tecnología lleva más tiempo, y hay muchas medidas que hay que tomarlas rápidamente.

A partir de enero pretendemos trabajar con el equipo nacional para ver una política, pero lo cierto es que tenemos que cerrar la brecha del déficit que tienen las empresas públicas, tanto Secheep como Sameep, y a su vez mejorar el financiamiento del déficit previsional, mejorar la dinamización de la actividad económica para optimizar los niveles de recaudación y ser extremadamente austeros en el gasto para aumentar su productividad, y reprogramar deuda.

MAPA POLÍTICO
-Durante tres horas y media Cristina dio cátedra ante el TOF Nº2 de cómo se construye el lawfare desde lo judicial, lo mediático y lo político, y no lo dijo pero sí lo afirman muchos especialistas: los ataques a los gobiernos populares usando la prensa hegemónica y las redes sociales van a seguir. La sospecha es que a este gobierno nacional y popular van a querer voltearlo. ¿Con qué herramientas se resiste desde el Chaco esa embestida?

Vamos a proponer una reforma constitucional para dar el ejemplo de lo que debería hacerse a nivel nacional. Yo creo que el gran tema es, primero… esto que dijo Cristina del lawfare yo lo decía en los debates como jefe de Gabinete en el Parlamento; lo dije en la Cámara de Diputados –mi denominación era la “teoría de la calesita”, que funciona perfectamente–: existe una operación de un servicio de inteligencia, lo motorizan por los medios de comunicación hegemónica, lo agarra un fiscal, te imputa, te procesa, te replica en los medios… y es un círculo increíble.

Yo tengo dos causas: “Fútbol” y “Girsu”, que son absolutamente traídas de los pelos, pero me voy a ir al Tribunal Oral de la misma forma que se fue Cristina. Axel [Kicillof] tiene 36 causas. Entonces, la verdad es que la estrategia de estos sectores es aniquilar a la oposición, y es un tema clave: hay que generar conciencia de esto.

Fotos: Jorge Tello | Entrevista: Cristian Muriel