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Las caras de un mismo episodio | Por Mónica Persoglia

Es innegable que hace un mes es noticia la muerte de Fernando Baez Sosa, aunque aparecieron y fueron sucediendo otros iguales o parecidos en distintos puntos del país.

Aún así en una fecha clave vale ver distintas caras de algo que termino en un delito y empezó como un juego.

¿Juego? Si todavía se lo ve así y lo consentirán de esa forma no se ha aprendido una dura lección.

Los jóvenes no eran asesinos , pero aunque hayan expresado que no fue su intención hacerlo, quitaron la vida de otro, aún sin quererlo. Si todavía ven a las peleas como una manera de terminar la fiesta sin darse cuenta que pueden causar una muerte. La lección no está aprendida.

Si las autoridades seguirán actuando sólo sobre los resultados, y no sobre una modalidad de a o después de simplemente una fiesta. Esta pérdida no sirvió de lección.

En estos momentos quedan familias destruidas, que nunca pensaron que pese a la posibilidad que les daba la vida, la juventud de sus hijos se truncó, por un juego permitido.

Ellos,los muchachos, si no tomaron conciencia y más allá de sus llantos de lógico temor no muestran arrepentímiento, es porque consideran que en la sociedad la “pelea de pibes” sigue estando bien.

Valdrá el arrepentimiento para que la sociedad también reaccione . Porque ahora sólo ve la furia, el enojo y la venganza-

La ley actuara sin mirar los corazones. Muchos esperan una reacción de las conciencias de los ocho, porque de una manera u otra son el espejo de lo que pasa afuera.

Exister la justicia? Si. La vara perfecta es la de Dios, en la que el odio, la venganza, yla ceguera no actuará, pero pedirá un acto de humillación.

Hoy es un día especial. Ocho jóvenes han dado el ejemplo de lo que pasa en la sociedad.