Virólogo alerta por paranoia del coronavirus: “Sarampión y dengue son el verdadero problema”

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 Virólogo alerta por paranoia del coronavirus: “Sarampión y dengue son el verdadero problema”

El prestigioso bioquímico argentino Pablo Golsmidth, quien actualmente trabaja en el sistema de salud pública de París, aseguró que todos los habitantes del planeta están siendo acosados por una campaña de terror cuyo protagonista es el coronavirus, “que siempre existió”.

En declaraciones radiales, el autor del libro de divulgación científica “La gente y los microbios: Seres invisibles con los que convivimos y nos enferman” recordó que el año pasado murieron en el mundo al menos 7200 personas por influenza, es decir que su tasa de mortandad es muy superior a la de Covid-19, y que “nadie los contó”, con lo que la cantidad puede haber sido mucho mayor.

“Sarampión y dengue es el verdadero problema, el coronavirus no es el verdadero problema”, aseguró el experto, y valoró la prudencia de las autoridades sanitarias argentinas respecto a la presunta peligrosidad de la enfermedad.

“Cuando se divide la cantidad de pacientes positivos por el número de muertos se obtiene un coeficiente mayor en China e Italia que en el resto de los países. ¿Cuál es la razón?”, se preguntó en contacto telefónico desde Mónaco.

Golsmidth, que no sólo conoce el sistema de salud italiano sino que dio clases en Pekín, se inclina a pensar en causas concretas: en Italia, sobre todo en los pueblos, no hay suficientes respiradores y los médicos no están bien preparados para prevenir o tratar neumonías. En China probablemente la aplicación de la medicación más usual para estos tratamientos, la amoxicilina, al ser genérica, no tenga las concentraciones que exigen los protocolos internacionales; en todo caso, ningún organismo las mide; así, se da a los pacientes antibióticos insuficientes y no se consigue derrotar la infección.

A continuación, los pasajes más interesantes de la entrevista:

Es injustificado lo que está pasando. En este momento todo el planeta Tierra es víctima de un acoso. Como hay acoso moral, hay acoso sexual y hay abuso de niños, en este momento todo el mundo está siendo abusado por peritos que están asustando a la gente, ese susto lo retoman la prensa y los políticos, lo copian, lo pegan y lo amplifican.

Se puede explicar por qué la cosa no es como el pánico lo indica. Y el primer punto es que si usted divide el número de personas positivas por el número de muertos o de personas con neumonía grave, el coeficiente más significativo lo tiene China e Italia. Pero, ¿por qué?

Hay varias respuestas: si el virus es el mismo y las etnias son las mismas, ¿por qué la gente en Singapur se muere menos? ¿Por qué la gente en Suiza se muere menos? Y ahí empieza la duda, y que por suerte o por mala suerte se verificó.

En Italia, cuando uno está enfermo en Milán o en Torino, tiene acceso a servicios de terapia intensiva; en ciudades chicas no hay muchos servicios en los que conozcan en la terapia intensiva sobre todo enfermedades pulmonares. Además el nivel de formación de los médicos que están en las urgencias ganándose la vida como pueden, no es muy alto. Cuando tiene que ocuparse de pulmonía, no la manejan o a lo mejor no lo aprendieron.

Por otra parte, no hay suficientes respiradores, pero lo peor es que los hospitales italianos están atascados de gente asustada, y no saben cómo manejarse. Tal es así, que todo este pánico por un virus que produce resfrío o gripe, conocido, porque todos tuvimos en algún momento resfrío por coronavirus, desde hace dos o tres días el gobierno se dio cuenta del abandono que tiene en Italia la sanidad pública, y de golpe abrieron tres mil camas de terapia intensiva. Quiere decir que hizo falta este desastre para que la República de Italia tome conciencia.

Ahora, en China algo debe pasar, porque si usted ve el porcentaje de muertos con respecto a los que tienen el test positivo, también hay un coeficiente que es significativamente distinto de otros países. Imaginémonos que la gente esté bien formada, cosa que yo dudo porque estuve dando clases en Pekín y estuve en Italia, y el concepto de microbiología y el manejo de antibióticos no es correcto. Los muchachos y las chicas de la facultad no están bien formados.

Pero a lo mejor no tienen suficientes respiradores. Cuando uno necesita para una pulmonía, una neumonía, hacer respiración artificial, se dieron cuenta de que no estaban equipados suficientemente, pero por otra parte, sobre todo en China, imaginemos que la gente estaba informada y que tienen el material. Lo que realmente llama la atención es con qué los tratan.

Porque la complicación de cualquier gripe o de cualquier resfrío, sea con influenza, con rinovirus, con metaneumovirus, sea con este virus corona, la complicación fundamental es la neumonía, y sobre todo la neumonía neumococo, que es una variedad de estreptococos, que son todos prácticamente sensibles a la amoxicilina. La pregunta es: la amoxicilina que le están dando a la gente, ¿realmente tiene la cantidad adecuada? Y la cantidad que pasa a la sangre, ¿es la correcta?

Los genéricos de los países donde la mortalidad es alta, no han sido sometidos a controles como en países en los cuales la ley de equivalencia ha sido validada y es texto. Entonces usted ve que no es el virus.

Entonces, ¿por qué no se justifica el pánico? Porque los cerdos, en casi todo el mundo han tenido infecciones a coronavirus, y nosotros estábamos siempre en la escuela, todos los años, con resfríos, y toda la clase por ahí se resfriaba y estornudaba. Muchísimos de esos resfríos eran provocados por coronavirus; nadie hizo estudios en años anteriores para ver si estos coronavirus circulaban, y este año de casualidad un laboratorio chino se pone a hacer la reacción de amplificación de polimerasa, la PCR, y en cuentran casos positivos, y cuando ven, dicen ‘Ay, es un coronavirus’.

Yo digo: ‘¿Esto es un brote, una epidemia, o a lo mejor el año pasado hubo y justo este año los analizan, y el año pasado no?’. Por un algodón, un hisopo que uno le pasa a un paciente por la garganta, están provocando un desastre social haciendo que la gente pierda el trabajo, haciendo que se cierren países, que la gente se quede encerrada con la paranoia de la peste, sin haber comprobado que el año pasado probablemente hubo coronavirus, o peor todavía, si todos tuvimos resfríos a coronavirus en el mundo, o muchísimos de nosotros, ¿qué pasa con los anticuerpos? Porque por ahí tenemos anticuerpos o células inmunitarias que nos protegen.

Por neumonía el año pasado hubo miles de personas que murieron en los Estados Unidos, inclusive varias decenas de personas que murieron de neumonía. Ahora, la neumonía fue generada probablemente por un rinovirus o por un corona, pero no se hacía el test. La gente que está debilitada, fragilizada, la gente que come mal, que no tiene calefacción, que está en situación realmente de indigencia absoluta, la gente con problemas cardiocirculatorios, pulmonares, la gente que tiene problemas con diabetes mal compensada, con inmunosupresión porque le hicieron un transplante o con inmunosupresión viral, siempre tenían complicaciones.

Cuando yo estaba en St. Louis, en el hospital en París, donde había gente con transplante de médula y con transplante de riñón, un cartel decía ‘Prohibida la entrada a personas resfriadas’, porque se morían los pacientes de neumonía cuando un enfermero, bioquímico o un médico estaba resfriado y les estornudaba cerca. Es decir que es conocido que hay predisposición, cuando hay problemas inmunitarios, a morir de neumonía cuando uno tiene defensas bajas. No es nuevo esto. Todos los días lo vemos. ¿Qué pasa este año?

Me parece que cerrar un país, dejar la gente sin trabajo porque se resfría, es algo muy raro. Los peritos internacionales que están en Ginebra crean pánico, este pánico va a los políticos y los políticos se cubren, porque lo único que quieren con el principio de precaución. El problema viene, para mí, de los peritos.

Cerrar un país es absurdo. Cerraron toda Italia pero crearon tres mil camas para terapia intensiva. El problema no es el virus. Pero tienen que de alguna manera justificar el sueldo los peritos, los ministros y toda la sección política. Para lo único que hacen todo esto es para decir ‘estamos haciendo algo’.

En Francia de coronavirus es de lo único que se habla en todo momento en radio y televisión: se están tapando los verdaderos problemas. Es muy útil esto, porque todo el santo día están hablando de este problema, de un virus que produce resfrío y que produce neumonía a la gente con déficit inmunitario.

El año pasado murieron 7.200 personas de neumonía por el virus de la influenza. Este año es muchísimo menos con este virus. Pero además este año los cuentan. El año pasado no contaron todos. Además lo único que hacen es un test de amplificación genética con la transcriptasa reversa RT-PCR y con eso crean pánico.

Yo lo que quisiera es que se hagan análisis poblacionales para ver si hay anticuerpos contra el corona. Para probar que este virus ya está circulando de toda la vida, que no es nuevo. Este por ahí es una variante nueva, pero los coronavirus siempre estuvieron presentes, provocando resfrío y neumonía.

Es importantísimo que podamos hacer escuchar nuestra voz en Ginebra, que es lo que trato siempre, pero yo voy como perito de este hospital francés, iba a la Organización Mundial de la Salud, y lo que yo necesitaría es un mandato argentino, para desde la Argentina poder ir también a expresarnos, porque muchas veces la banca de la Argentina no está ocupada, y yo estando ahí no puedo abrir la boca porque no voy oficialmente desde la Argentina, y por ejemplo en reuniones que hubo de enfermedades de poblaciones olvidadas, como chagas o dengue, no estábamos representados, y yo iba como perito para enfermedades olvidadas, sobre todo tracoma. Es una pena porque a la Argentina no le cuesta nada y podríamos hacer escuchar una voz diferente.

El gobierno por lo menos en Argentina me parece muy cauto, y la gente me parece que sabe muy bien lo que está haciendo por una razón muy simple: están hablando de sarampión y de dengue, que es el verdadero problema, y no se dejan impresionar por esta campaña de acoso científico del coronavirus que no es realmente el problema como lo están planteando, siempre y cuando los médicos estén formado para manejar las infecciones, y haya buenos servicios de terapia intensiva.