Peche pide violar la confidencialidad de la información sanitaria para saber si hay “vacunados de privilegio”

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 Peche pide violar la confidencialidad de la información sanitaria para saber si hay “vacunados de privilegio”

El jefe de la bancada radical se subió a la ola de la polémica por los “vacunatorios VIP” denunciados por la oposición.

Tras la confesión del periodista Horacio Verbitsky nadie quiere quedarse afuera. Junto a su bloque, el exmacrista Carim Peche elevó un pedido de informes al Ejecutivo para que les entregue “la nómina de ciudadanos chaqueños inoculados con las vacunas Gam-COVID-Vac (Sputnik V), Covishield u otras”, y así determinar “si hubo privilegiados”.

La solicitud implica violar las normas para motorizar un debate político. La ley nacional de protección de datos personales 25.326 determina que la información relativa a la salud es “sensible”, y por lo tanto prima el secreto médico profesional incluso en situaciones excepcionales. Esa información no se puede usar con fines incompatibles con el tratamiento médico y sin el consentimiento del paciente. Estos derechos, además, están amparados por el Artículo 43 de la Constitución Nacional, y los artículos 15 y 19 de la Constitución Provincial. Este último establece: “Tales datos no podrán ser utilizados con fines discriminatorios de ninguna especie”.

Lo que Carim Peche reclama no es la publicación de categorías genéricas como “personal de salud” o “adultos mayores” sino datos personales para uso no estadístico, y aprovechar la agenda de la oposición nacional para un fin político propio. En el camino se llevaría puestos los derechos civiles de miles de chaqueños y chaqueñas.

Pero que el pedido de informes roce la ilegalidad, al menos en los términos dados a conocer a la opinión pública, no implica que las vacunaciones saltándose el protocolo no se hayan producido en el país (el periodista Horacio Verbitsky contó su caso) o en la provincia (el cura párroco Rafael Del Blanco contó el suyo). Por eso, la “irregularidad” se convirtió en escándalo y el presidente Alberto Fernández echó al ministro de Salud Ginés González García.