La pandemia avanza en Perú y alertan sobre crítica situación de las comunidades aborígenes

Internacionales

Las muertes por coronavirus en Perú superaron hoy las 5.500 y los contagios subieron a 199.696, ubicando al país sudamericano en el octavo lugar entre los más golpeados por la pandemia, mientras expertos advirtieron sobre la precaria situación de las comunidades indígenas en el marco de la emergencia sanitaria.

El Ministerio de Salud peruano precisó que en las últimas 24 horas fallecieron 106 personas, elevando la cifra a 5.571, mientras que se reportaron 3.181 nuevos casos, alcanzando a 199.696 la cantidad de contagios en todo Perú, el segundo país de Latinoamérica más afectado por la pandemia detrás de Brasil.

El gobierno nacional dispuso la extensión del estado de emergencia en todo el territorio hasta el 30 de junio, una medida que rige desde mediados de marzo, que implica el aislamiento y la inmovilización obligatoria, con toque de queda entre las 21 y las 4.

Pero desde el 25 de mayo, autorizó la operatividad de algunas actividades económicas, como el comercio electrónico, entre otras, con las que espera generar 500.000 puestos de trabajo que se habían perdido en el estado de emergencia, y movilizar el 80% de la economía, especialmente de micro y pequeñas empresas.

Mientras esta reapertura parcial avanza, el coronavirus continúa expandiéndose sin aparentes obstáculos en la región de la Amazonía y ya es una amenaza real para los pueblos indígenas, tras detectarse los primeros casos en la puerta de entrada a una de las reservas creadas en Perú especialmente para protegerlos.

La alarma saltó este fin de semana en Sepahua, un pequeño pueblo a orillas del río Bajo Urubamba, en la selvática región de Ucayali, al que solo se puede llegar por vía fluvial y que sirve de punto clave para adentrarse en la Reserva Territorial Kugapakori, Nahua y Nanti, una región que representa una de las cinco reservas indígenas que tiene Perú.

En ese municipio, que hasta el sábado era uno de los poquísimos distritos de Ucayali libres del coronavirus, se confirmaron los casos de un matrimonio que habita cerca del núcleo urbano.

La preocupación es grande porque a Sepahua suelen llegar periódicamente, para abastecerse de algunos productos, nativos de la etnia nahua procedentes de Santa Rosa de Serjalí, una aldea de indígenas de unos 300 habitantes.

Algunos de ellos han visitado el pueblo en los últimos días, por lo que eventualmente pueden haberse expuesto al virus, según reportó el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica.

“No queremos un genocidio en el pueblo nahua. El gobierno tiene que actuar de inmediato y trasladar una brigada”, reclamó Lizardo Cauper, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), la mayor organización indígena a nivel nacional, citado por la agencia de noticias EFE.

Desde finales de marzo, el gobierno tiene suspendida la emisión de permisos extraordinarios para acceder a las reservas de los pueblos indígenas en aislamiento o contacto inicial, a menos que sea para acciones preventivas de salud, con el objetivo de restringir al máximo el ingreso de personas extrañas a estos territorios.

Sin embargo, Cauper lamentó que “la desatención y el abandono del gobierno hacia los pueblos indígenas es total”, lo que llevó a la Aidesep a denunciar al Estado peruano ante el sistema de las Naciones Unidas por “peligro de etnocidio”.

En una visita realizada el viernes pasado a la comunidad nativa El Pilar, en la región Madre de Dios, el presidente Martín Vizcarra admitió que su gobierno no había actuado a tiempo ni de manera debida para proteger de la pandemia a los pueblos nativos.

Hasta ahora el gobierno nacional no incluye en sus estadísticas la variable étnica, por lo que el número oficial de indígenas afectados y fallecidos por el coronavirus no se conoce.