Arrecian las denuncias y cartas documento entre agentes y funcionarios de Educación

 Arrecian las denuncias y cartas documento entre agentes y funcionarios de Educación

Algunos hechos configuran advertencias preocupantes; otros, pintorescas confusiones, pero la metodología de la denuncia entre funcionarios y agentes de la cartera educativa provincial parece haber trascendido los límites de la prudencia.

Este lunes, Carla Gisela Barbero, la responsable del depósito del Ministerio ubicado en Avenida 9 de Julio 1540 de la capital chaqueña denunció a su par, Jorge Ernesto Conti, por supuestas agresiones y acoso laboral, al punto de solicitar ante la Jefatura de Policía una prohibición de acercamiento de su compañero de trabajo.

Conti respondió encadenándose en la entrada del depósito y publicando la foto en Facebook: “Gente la dignidad no se negocia amigos y compañeros, necesito de sus acompañamiento un gran abrazo” (Sic), escribió.

En la presentación ante la policía, Barbero explica que Conti era el encargado del depósito hasta que le dieron licencia por ser personal de riesgo. Ella quedó a cargo, pero cansado de estar en la casa, Conti movió cielo y tierra para volver, y cuando lo consiguió comenzaron el acoso y las presiones para recuperar el puesto perdido. Al final Barbero no aguantó más y lo denunció. Por las dudas, los agentes que la atendieron le recomendaron contactarse con la Línea 137.

CARTAS DOCUMENTO
También hay funcionarios de mayor rango que optaron por institucionalizar su descontento con otros agentes. Es el caso de la Subsecretaria de Educación, Rosana Cisneros, que indignada por las declaraciones ante la prensa de una docente del interior (María Luisa Cotelleso), le envió una Carta Documento instándola a rectificar o ratificar sus dichos, a riesgo de ser denunciada por calumnias e injurias.

La docente había manifestado estar “muy enojada con la gente que luchó a la par nuestra, que dio la cara en 2019 y lo único que hicieron fue marchar y luchar por sus cargos políticos y estar en el lugar más apropiado; hoy no les ves la cara. Para muestra vale un botón: la subsecretaria de Educación. Asumió y se olvidó que peleábamos por un sueldo digno: ¡claro! Ella lo consiguió por decreto”.

El cruce de Cisneros contra Cotelleso no parece aislado, de acuerdo a los testimonios recogidos en las redes sociales, en donde llegaron a preguntar si las cartas documento “serán la pantallita para tapar los $ 19.000 que gastaron en bananas para las actividades de verano con los chicos”.

Las pocas pulgas y la falta de voluntad para alcanzar consensos no parecen la mejor actitud a asumir cuando se están discutiendo los salarios de los docentes, y las garantías de salubridad para miles de docentes, alumnos y padres.