“Estamos poniendo a la salud de pie”, sostienen Pilatti Vergara, Lucila Masin, Antonio Rodas y Aldo Leiva

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 “Estamos poniendo a la salud de pie”, sostienen Pilatti Vergara, Lucila Masin, Antonio Rodas y Aldo Leiva

“Venimos de cuatro años de ajustes en la salud y en los bolsillos de los argentinos, de una gestión de la cual el radicalismo fue parte de la alianza gobernante. Y cuesta creer que el mismo partido que avaló la degradación del rango ministerial de la cartera de Salud a nivel nacional, con la subejecución y reducción de su presupuesto hoy tenga autoridad moral para cuestionar las medidas tomadas por un gobierno que asumió hace seis meses”, plantearon los legisladores nacionales María Inés Pilatti Vergara, Lucila Masin, Antonio Rodas y Aldo Leiva.

El texto completo del documento:

Es importante ejercitar la memoria y tener presentes algunos datos:

∙ Durante 2015-2019 el Ministerio de Salud Pública perdió su autonomía y peso simbólico al convertirse en Secretaría.

∙ En 2019 el área de Salud ocupaba 3,5% del presupuesto anual, el quinto lugar de prioridad, detrás de Defensa y Seguridad.

∙ Con intencionalidad y voluntad política se redujo un 8,1% respecto a 2018 en áreas significativas como la salud de los argentinos. Lo que significó menos recursos para medicamentos, tratamientos, insumos, equipamiento y para la formación de equipos profesionales.

∙ Desde una perspectiva comunitaria la reducción presupuestaria debilitó significativamente la atención primaria.

∙ A esto se suma la suba superior al 180% en los precios de los medicamentos, muy por arriba de la inflación acumulada. Además del aumento de las prestaciones prepagas.

∙ Tampoco olvidemos de preguntar dónde estaban los socios de Cambiemos cuando cortaron las partidas para el área de discapacidad, dejando sin pensiones y sin atención médica a beneficiarios de pensiones no contributivas.

Recordemos también que en el país los presupuestos de ciencia e investigación, que habían sido reducidos, recibieron nuevas partidas. Ante los miles de científicas y científicos despedidos o que perdieron sus becas de investigación preguntamos: ¿dónde estaban los aliados del gobierno macrista cuando esto pasaba? No se los escuchó reclamando por esos puestos de trabajo, ni por la falta de inversión para que la ciencia nacional pueda dar respuestas a demandas y a enfermedades epidemiológicas significativas.

Hoy reconocemos el esfuerzo contrarreloj que hacen investigadoras e investigadores para encontrar una vacuna; sin dejar de trabajar a diario, innovando, por ejemplo, con un kit de testeos o diseñando indumentaria para el personal esencial.

Todo esto necesita inversión, financiación y políticas públicas que devuelvan el estatus que la salud, la ciencia y la tecnología nunca debieron perder. Todas decisiones necesarias y rápidas para contener a la población que esta gestión no dudó en tomar ante la declaración de la pandemia.

Durante su primer semestre en el poder la gestión de la Alianza Cambiemos mostró su peor rostro: aplicó ajustes sociales, subió tarifas de servicios esenciales, facilitó las condiciones para el despido de miles de trabajadores o la reducción del poder adquisitivo de la mayoría; pagó a los fondos buitres y endeudó al país dejándolo sin fondos.

Hoy tanto el presidente Alberto Fernández como el gobernador Jorge Capitanich están uniendo esfuerzos para que el sistema de salud recobre su estatus y pueda dar respuesta a demandas y desafíos que nos presenta el escenario actual.

Desde que se detectaron los primeros casos de Covid-19 se tomaron las medidas necesarias para contener los contagios. Chaco fue la primera provincia en decretar el aislamiento social preventivo y obligatorio y en tiempo récord destinó $421 millones para reacondicionar hospitales y centros de salud y para dar la mejor respuesta posible a las y los chaqueños.

En nuestra provincia también se reactivaron hospitales que fueron olvidados y se están reparando remuneraciones para el personal médico, técnico y de enfermería, así como del presupuesto para salud.

Durante el gobierno de Mauricio Macri el norte fue nuevamente postergado con obras fundamentales que se paralizaron y también inversiones importantes que implicaban mejoras para nuestra provincia.

La contracara la vemos hoy. Con un sentido federal en el hospital Bicentenario de Juan José Castelli se realizaron reparaciones de la sala de guardia, terapia y quirófanos, con instalación de 60 camas de internación común con oxígeno y 10 camas con gases médicos para respiradores artificiales por una inversión de $15 millones.

Además se refaccionó el edificio deteriorado del hospital de La Leonesa por $29 millones, ampliando la guardia y consultorios, estadística, administración, odontología, obstetricia.

Ampliar el hospital Eva Perón de Barranqueras y resolver problemas eléctricos y en aires acondicionados demandó $40 millones. Y se habilitaron 28 camas más la culminación de quirófanos, consultorios externos, guardia y depósito de la farmacia.

Mientras que en Resistencia se realizaron obras complejas en el hospital Perrando, el gran centro de referencia de la provincia: se destinaron casi $43 millones para poner en funcionamiento los ascensores con maquinaria nueva y otros $29 millones para el área de guardia con ampliación de la zona de ambulancias, entre varias intervenciones.

En simultáneo a una pandemia sanitaria atravesamos una pandemia económica, que en nuestro país se agravó como consecuencia de las políticas neoliberales aplicadas en los últimos cuatro años.

Ahora es cuestión de hacer y mejorar todo lo que no se hizo cuando Cambiemos fue gobierno. No es momento para criticar, sino de acercar propuestas razonables y acompañar al gobernador en esta difícil y excepcional situación que atravesamos como pueblo chaqueño.

La mejor autocrítica que podrían hacer en este escenario es contener a la ciudadanía antes que incentivar a que se rompa la cuarentena.

La mayoría de quienes habitan el Chaco eligieron al gobernador Capitanich para que lleve adelante las mejores medidas que protejan la vida de la población y cuiden su salud. No son improvisaciones, se redoblaron esfuerzos, se hace todo lo que es posible hacer en un sistema de salud pública casi devastado.

Nuestro sistema de salud ingresó en un contexto de pandemia debilitado.

Hoy con todxs y entre todxs lo estamos poniendo de pie.