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La derecha resistenciana se sumó al banderazo en defensa de Vicentin

Hay reclamos y reclamos. La protesta promocionada como un banderazo no logró una convocatoria convincente, pero sí consiguió atraer a varios medios de prensa que habitualmente no cubren reclamos de los movimientos piqueteros, o que los señalan despectivamente como causantes de problemas en el tránsito.

El leitmotiv de la derecha más recalcitrante de la sociedad chaqueña fue el “respeto por la propiedad privada”, sin mayores precisiones respecto a la situación de la empresa Vicentin, en proceso de ser intervenida por el Gobierno Nacional, que le debe decenas de miles de millones de pesos a todos los argentinos tras haber conseguido fondos frescos del macrismo y, pocos días después, haber iniciado un proceso de quiebra.

En Resistencia el “banderazo” sólo convocó a un puñado de dirigentes macristas y sus familias, como la abogada Zulema Wanesson, aunque también hubo uno que otro dirigente ruralista y hasta se presentó el concejal radical Dino Ortiz Melgratti, acompañado por un grupo de seguidores con remeras rojas que decían “Dino”, lo que ocasionó un breve disturbio entre los presentes, que usaron el megáfono que él mismo proveyó para pedir que en el próximo banderazo nadie llevara identificación política.

Y es que, para estos vecinos, en el banderazo no debían estar ni “los peronistas corruptos ni los radicales corruptos”, según señalaron en la breve pero bulliciosa -y un poco revulsiva, y enojosa- ceremonia que tuvo lugar frente al mástil mayor que, por cierto, estaba sin bandera a causa de una reparación que el municipio capitalino no pudo concretar antes del Día de la Ídem.

Foto nota: Data Chaco.