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Educación a los sopapos | Por Mónica Persoglia

Un año extremadamente difícil para los docentes y los alumnos. Con marchas y contramarchas, la educación tradicional, tuvo un giro inesperado, se hicieron esfuerzos para adaptarse a las circunstancias, usando la tecnología, tablets, teléfonos, computadoras. Los docentes se vieron imprevistamente de cara a la tecnología, algunos ya preparados otros sorprendidos tuvieron que ver como organizarse y como hacerlo. Las aulas invadieron sus hogares y modificaron su hábitat, su normalidad, hasta su intimidad, al mismo precio.

Los alumnos, quedaron alejados de sus profesores , conectados por audios o correos electrónicos, y sin el estímulo de la mirada de ellos ni la sonrisa o gestos de su compañeros.

La currícula siguió igual, no habrá habido tiempo de modificarla. Los tiempos en pandemia, no son los tiempos en épocas normales, aún así cumplieron el calendario.

Mucho cambió. Merece un encuentro a “solas de docentes” para plantearse nuevos objetivos y fundamentaciones, y descubrir nuevos roles y significados que se decían con naturalidad: familia, comunidad, salida laboral, mundo…

De aquí en más deberán preparar para “este nuevo mundo”, nada escapará de la tecnología, pero en todos deberán estar gente instruida y personas que sepan vincularse pudiendo generar el aliento, el contento, las ganas, la esperanza y los sueños por nuevas metas.

Cuales? Será otro planteo. Las necesidades habrán cambiado, y la discusión tendrá que visualizar “para que los preparemos”.

Los que terminan su ciclo secundario, se estarán preguntando, que carreras a partir de ahora tendrán demandas, y si los tradicionales oficios seguirán en vigencia.

Lo cierto que la mano de obra seguirá estando en algunos rubros y otras serán reemplazadas. Tendrán que informarle cuales.

Que profesionales adaptarán su forma de trabajo y cuales serán aquellos que lo harán desde la casa.

Los nuevos modos de comercializar y los ítem a saber y conocer.

Los psicopedagogos, y orientadores vocacionales se desafían a un nuevo trabajo,

Los mismos docentes necesitarán reunirse, que los orienten, que los capaciten. Quizás hasta haya nuevas especialidades en capacitaciones.

Es muy probable que a esta altura los Docentes se sientan solos.

Las autoridades educativas, cuando pase la tormenta, debería tomarse una pausa y repensar para el nuevo año.

La Educación no puede navegar entre sopapos y dudas.