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Con barbijo, Trump sufragó por anticipado en Florida y criticó la votación por correo

El presidente de Estados Unidos y candidato republicano a la reelección, Donald Trump, emitió hoy su voto anticipado en un centro electoral en West Palm Beach, en el estado clave de Florida, de cara a los comicios del 3 de noviembre.

«Voté por un tipo llamado Trump», dijo sonriente ante la prensa antes de retirarse de una de las bibliotecas habilitadas para votar en el estado al que cambió su residencia desde su natal Nueva York, donde hace cuatro años fue abucheado al sufragar. .

«Es un honor votar. Hacerlo en esta área que conozco tan bien. Vamos a hacer tres grandes actos hoy», afirmó el mandatario que usó un barbijo, algo que rara vez suele hacerlo en público tras minimizar en varias oportunidades al coronavirus desde el inicio de la pandemia, incluso después de contagiarse.

«Fue una votación muy segura. Mucho más segura que cuando envía una boleta, puedo decirle eso», dijo Trump, quien insiste sin dar evidencia en que la votación por correo conduce al fraude.

«Todo fue perfecto, muy estricto, acorde con las reglas. Cuando enviás tu boleta, nunca podría ser tan seguro como esto», añadió el mandatario, quien hace un frenético esfuerzo de última hora para alcanzar al candidato demócrata Joe Biden en la recta final de la campaña.

«Lo estamos haciendo muy bien en Florida y en todos los lugares», añadió.

El centro de votación al que acudió está ubicado a poca distancia de su club privado Mar-a-Lago, que desde 2019 se convirtió en la residencia oficial de Trump.

Frustrado por su falta de liderazgo político en su ciudad natal, Trump trasladó su residencia a Florida desde Nueva York.

Trump esperaba además que el cambio de domicilio le diera un impulso en la batalla electoral es ese estado crítico, ya que su camino hacia otro mandato en la Casa Blanca resulta difícil sin una victoria en Florida.

Casi 55 millones de estadounidenses ya emitieron su voto anticipado, según un conteo difundido el viernes por el grupo de monitoreo US Elections Project, en una elección condicionada por la pandemia de coronavirus.

Frente al total de 47 millones de personas que votaron hace cuatro años en el periodo inmediatamente anterior a la jornada electoral, esta mayor asistencia preliminar refleja también el enorme interés que este proceso electoral suscita entre la población.

Este sábado la agenda de Trump incluye actos de campaña en Carolina del Norte, Ohio y Wisconsin, otros estados clave para retener la presidencia, informó la agencia de noticias AFP.

«Van a estar muy ocupados hoy, porque vamos a trabajar duro», dijo Trump a los periodistas que lo acompañan en la cobertura de la campaña que mañana lo llevará a New Hampshire.

El mandatario prometió acelerar aún más el ritmo de campaña, con cinco reuniones por día. «¿Cómo podemos hacer cinco al día? ¿Quién más puede hacer cinco al día? ¿Crees que Joe Biden puede hacer cinco al día? No lo creo», dijo a los periodistas el viernes por la noche a bordo del avión presidencial, el Air Force One.

El candidato demócrata, de 77 años, suele ser objeto de burlas del magnate republicano, debido a su ritmo de campaña mucho más tranquilo y su respeto a las recomendaciones sanitarias que lo apartó de las multitudes.

«No me gusta la idea de la distancia, pero es necesaria», dijo hoy Biden a los seguidores que, sin bajarse de sus autos, lo acompañaron en el acto que realizó en su natal Pensilvania, cuya votación será particularmente esperada en noviembre, después de la sorpresiva victoria de Trump en 2016, la primera de un candidato republicano desde 1988 en el estado.

El demócrata apuntó contra Trump, al que acusó de tratar a los soldados norteamericanos muertos en la Primera Guerra Mundial como «perdedores» y «tontos», tal como lo publicó la revista The Atlantic.

«La decisión nunca estuvo tan clara y lo que está en juego nunca fue tan grande», añadió en una tarima rodeada de calabazas, a una semana de Halloween, que formaron los apellidos de Biden y de su compañera de fórmula, la candidata a vicepresidenta Kamala Harris.

El exvice de Barack Obama contó hoy nuevamente con el apoyo de ese exmandatario, todavía muy popular entre los demócratas, que también celebró una reunión en formato «drive-in» (desde el vehículo) en Florida.

Otra figura del hoy partido opositor, el senador Bernie Sanders, que arrastra los votos del ala izquierda de los demócratas, también encabezó un acto en respaldo a Biden en Pensilvania.

El coronavirus, que causó más de 220.000 muertes en Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia a nivel mundial, sigue representando una amenaza creciente, con un récord de contagios en 24 horas el viernes, con más de 83.000 nuevos casos detectados.

En un comunicado, Biden volvió hoy a señalar al mandatario como responsable: «El presidente Trump conocía la gravedad de este virus y no le dijo la verdad al pueblo estadounidense», escribió, y dijo que el republicano «no está dispuesto y es incapaz de hacer un trabajo duro para controlarlo».