Boris Johnson defendió las restricciones y dijo que hay “luz al final del túnel”

El primer ministro británico, Boris Johnson, defendió hoy las nuevas restricciones adoptadas en el Reino Unido para mitigar la propagación de coronavirus y dijo que hay “luz al final del túnel”, mientras que autoridades sanitarias confirmaron más de 24.000 nuevos contagios durante las últimas 24 horas.

A juicio de Johnson, las medidas, entre las que se encuentra el confinamiento, tendrán un “impacto real” en el control de la pandemia y reiteró que no son “una repetición” de lo que ocurrió en primavera, durante la primera ola de contagios, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Asimismo insistió en que el objetivo es alcanzar “una Navidad tan normal como sea posible”, y comunicó que las medidas “expirarán automáticamente” el 2 de diciembre.

A partir de esa fecha, se espera que los parlamentarios británicos acuerden nuevos pasos para mitigar la expansión del virus, según ha informado la BBC.

En simultáneo, las autoridades sanitarias británicas constataron 24.141 nuevos contagios de la Covid-19 en la víspera y una leve mejoría con 378 decesos, por lo que los totales acumulados desde el inicio de la pandemia se elevaron a 1.123.197 y 60.051, respectivamente.

Anoche, un día antes de que entrara en vigencia el nuevo confinamiento en esa parte del Reino Unido, pubs y restaurantes en toda Inglaterra se llenaron de gente para disfrutar una última comida o salida con amigos.

Grandes multitudes de consumidores se volcaron también a las calles de las principales ciudades inglesas para hacer compras de último momento en tiendas y negocios de productos no esenciales, que hoy cerraron sus puertas por cuatro semanas.

El Gobierno británico ordenó el segundo confinamiento del año en el Reino Unido para intentar frenar el avance de una segunda ola de coronavirus, y el Parlamento dio su aprobación anoche con 516 votos contra 38.

Las calles del Soho, uno de los barrios más famosos del centro de Londres, estaban abarrotadas de gente anoche, mientras que una gran presencia policial intentaba dispersar a los bebedores cuando llegó el toque de queda, a las 22.

Grandes multitudes también se juntaron fuera de los pubs en ciudades como Cambridge, Birmingham, Leeds, Newcastle y Brighton, y los centros comerciales como John Lewis, Currys PC World y la cadena de juguetes Entertainer ampliaron sus horarios de apertura para hacer frente al aumento de la demanda antes de las nuevas restricciones.

Según consignó la BBC, los centros comerciales en particular registraron un gran aumento de clientes del 19,9%, respecto a la semana anterior.

Desde hoy y hasta el 2 de diciembre las tiendas de productos no esenciales, pubs, bares, restaurantes y gimnasios permanecerán cerrados.

Los británicos tienen prohibido juntarse en interiores o jardines privados, con algunas pocas excepciones.

Sólo podrán salir a las calles para hacer ejercicio, ir al supermercado o comprar medicamentos.

Las personas que desobedezcan las nuevas restricciones en Inglaterra se enfrentarán a fuertes multas, advirtió hoy el ministro de Justicia, Robert Buckland.

Las personas que organicen grandes reuniones enfrentan una multa de 10.000 libras (13.000 dólares).

Mientras tanto, el Banco de Inglaterra anunció que inyectará 150.000 millones de libras esterlinas (196.000 millones de dólares) adicionales para incentivar la economía golpeada por la pandemia.