La única forma de que Bonadio no se quedara con otra causa de las fotocopias, era que la rechazara: el juez Ramos salió sorteado

Nacionales Policiales y judiciales

El juez federal Sebastián Ramos quedó a cargo hoy por sorteo de la denuncia que presentó la Unidad de Información Financiera (UIF) para que se investigue presunto lavado de activos por parte de procesados en la causa por los cuadernos de la corrupción.

El sorteo de nuevo juzgado se realizó porque ayer el juez del caso cuadernos, Claudio Bonadio, rechazó acumular esta denuncia a la causa central, y la envió a la Cámara Federal porteña para que se designe otro magistrado, explicaron fuentes judiciales.

Ramos resultó sorteado esta mañana para hacerse cargo del caso y ahora deberá remitir la denuncia a la fiscalía para que se determine si corresponde o no impulsar una investigación.

La UIF denunció posibles maniobras de lavado de activos a raíz de detectar al menos 41 millones de dólares en cuentas en el exterior.

Este monto incluye cuentas que serían de algunos de los empresarios procesados en el caso, muchos de ellos convertidos en imputados colaboradores.

El organismo pidió que se cite a declaración indagatoria a la ex presidenta Cristina Kirchner y otros sospechados.

Entre ellos se incluyó a Carlos Wagner, Juan Carlos de Goycoechea, Aldo Roggio, Héctor Zabaleta, Jorge Neira, Claudio Glazman y Angelo Calcaterra.

Bonadio entendió que esa denuncia no está relacionada a su investigación de la causa cuadernos, abierta a partir de los escritos del chofer Oscar Centeno, y por eso la envió a sorteo de otro magistrado.

Fuente: Télam.