Belgrano, un prócer que nació en el sur pero luchó en el norte

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Por Jorge Capitanich

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano González nació el 3 de junio de 1770 en Buenos Aires. Su autobiografía ?escrita en el año 1814- relata la intensidad de 25 años de acción en 50 años de vida.

Su experiencia como Secretario del Consulado de Comercio en 1794 imbuido de ideas reformistas e ilustradas, autor de sus Memorias anuales, con la divulgación de artículos en el Telégrafo Mercantil y el Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, y redactor del Correo de Comercio, expone su condición de intelectual de la época. Propone fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio como así también promueve la creación de escuelas de náutica, matemática y dibujo (geometría, arquitectura y perspectiva).

Su formación intelectual se inicia en el Real Colegio de San Carlos (actual Colegio Nacional de Buenos Aires) con gramática latina, filosofía y teología. Prosigue la carrera de Derecho en la Universidad de Salamanca, luego en Valladolid y obtiene un diploma de bachiller en leyes con medalla de oro en 1789 en medio del estallido de la Revolución Francesa, lo cual implicó la incorporación de “ideas de libertad, igualdad, seguridad, propiedad…” para salvaguardar los derechos que Dios y la naturaleza había reservado al disfrute de las personas.

Reside en Madrid, el Papa Pío VI le concede permiso especial para leer libros que figuraban en el “Index Librorum Prohibitorum” y en 1793 obtiene la licencia para ejercer como abogado.

En 1797 es designado como Capitán de las milicias urbanas, participa en la defensa de la ciudad contra la primera invasión inglesa el 25 de junio de 1806, se traslada a la Banda Oriental y evita jurar obediencia a la Corona Británica. En agosto, Buenos Aires es recoquistada por tropas que vienen de la Banda Oriental al mando de Santiago de Liniers. En 1807, participa de la resistencia a la segunda invasión como ayudante de campo del cuartel maestre general Coronel César Balbiani (en 1806 había sido designado sargento mayor del cuerpo de Patricios comandado por Cornelio de Saavedra). Sobremonte es destituido por el Cabildo Abierto, Liniers es designado virrey provisorio.

En 1808 con la invasión francesa liderada por Napoleón Bonaparte España ingresa en una crisis política. Carlos IV y Fernando VII abdican. La Junta Central de Sevilla que está a cargo del depósito de la soberanía real nombra virrey a Cisneros que se produce en 1809 junto al establecimiento del comercio libre.

Belgrano vota por la cesantía de Cisneros en el Cabildo Abierto del 22 de mayo. Es elegido vocal de la primera junta de gobierno el 25 de mayo de 1810. El 22 de septiembre es designado jefe de la expedición a los pueblos de la Banda Oriental, Santa Fe, Entre Ríos y Paraguay.

A partir de ese momento, en nuestra historia patria Belgrano pasa a ser un prócer del Norte Grande.

Funda el 16 de Noviembre de 1810 el pueblo de Nuestra Señora del Pilar de Curuzú Cuatiá y decreta el Reglamento de las Misiones.

Obtiene una victoria en Campichuelo el 19 de Noviembre del mismo año pero es derrotado por Bernardo de Velasco en Paraguarí el 19 de enero de 1811. También sufre una dura derrota por parte del ejército realista de Manuel Atanasio Cabañas el 9 de marzo del mismo año, pues Paraguay desconoce la autoridad española y de Buenos Aires.

Es nombrado comandante en jefe del Ejército del Norte. Previamente instala en Rosario las baterías Libertad e Independencia para impedir el avance de las naves realistas. Propone la escarapela celeste y blanca al Triunvirato que será aprobada y la bandera con los mismos colores que será desaprobada.

Belgrano hace bendecir la bandera por el canónigo Juan Ignacio de Gorriti. Se produce el “éxodo jujeño” y vence a Pío Tristán en las batallas de Tucumán y Salta. Devoto de la Virgen de la Merced a quien proclama generala de su ejército. Es derrotado en Vilcapugio y Ayohuma. San Martín lo reemplaza en el Ejército del Norte en un encuentro que se produce en la Posta de Yatasto el 20 de enero de 1814. Es arrestado en Luján por su desempeño y luego sobreseído. Inicia una misión diplomática con Rivadavia regresando en 1815 siendo activo partícipe de nuestra independencia sugiriendo la instauración de una monarquía constitucional encabezada por un príncipe incaico. El 9 de julio de 1816 se declara la independencia y el 20 de julio el Congreso de Tucumán da carácter de símbolo patrio a la bandera celeste y blanca.

En 1817 Güemes recupera el control de Humahuaca con el apoyo logístico de Belgrano siendo José de la Serna el jefe del ejército realista invasor de Salta y Jujuy.

Hoy, 20 de junio de 2021 conmemoramos 201 años de su muerte. El 17 de junio conmemoramos el bicentenario de la muerte de Don Martín Miguel de Güemes.

Es preciso rememorar en ambas figuras su vocación de servicio, su abnegado esfuerzo y sacrificio en pos de la independencia de nuestra patria.

Y sobre todo destacar que el Ejército del Norte fue conducido por San Martín y Belgrano con el apoyo inconmensurable de Güemes persiguiendo al ejército enemigo mediante el concurso de sus valientes soldados en una verdadera “guerra gaucha”, “guerra de guerrillas” como Comandante General de Vanguardia.

Güemes fue el primer gobernador salteño elegido en forma plebiscitaria en una asamblea popular frente al Cabildo desde el año 1815 hasta su muerte en 1821. Primer general muerto en acción de guerra, en combate. Promotor del otorgamiento de parcelas de tierra a los gauchos y gauchas, de la justicia de paz. Creador de la División Infernal de Gauchos en Línea conocido popularmente como “Los Infernales”, cuerpo de ´élite capaz de enfrentar con dignidad y bravura a los ejércitos más poderosos de la tierra que venían en vencer a Napoleón Bonaparte.

Jefe clemente y misericordioso. Protector de su tropa y de su pueblo. No fusiló ni torturó. Participó en defensa de nuestra patria en las invasiones inglesas demostrando un coraje extraordinario capturando una nave en el río de la plata.

Güemes fue un héroe de nuestra independencia, como lo fueron San Martín y Belgrano. La independencia se declaró en el Norte Grande, en Tucumán. La independencia se conquistó en el Norte Grande con la batallas de Salta, Tucumán y con las acciones de combate que recuperaron nuestro territorio del enemigo invasor.

Por eso, hoy destacamos la figura de Belgrano, quien murió pobre y olvidado siendo su procedencia de familias acaudaladas. Ambos fueron tenazmente resistidos por los poderosos de su tiempo.

Belgrano en 1820 cuando emprende el regreso desde Tucumán a Buenos Aires pide prestado dinero. Hidropesía, paludismo, problemas cardíacos condicionan su existencia.

Celedonio Balbín, su amigo, testimonia su abandono y soledad.

Fallece el 20 de junio en el más excelso anonimato. Sólo una pequeña mención en el periódico del Padre Castañeda “El despertadorTeofilantrópico” anuncia su muerte. Es el mismo día en que la Provincia de Buenos Aires tiene tres gobernadores: Soler, el Cabildo e Idelfonso Ramos Mejías.

Tenía 50 años de edad. Olvidado durante años Mitre le dedica en 1857 la primera edición de la “Historia de Belgrano” con tres ediciones en 1858-1859, 1876 y 1887. En 1873 se inaugura el monumento ecuestre en la actual Plaza de Mayo, y en 1902 sus restos se depositan en el mausoleo del altozano de la Iglesia del Rosario. En 1903 se inaugura el mausoleo por el Presidente Roca, en la entrada de la Iglesia de Santo Domingo.

Norberto Galasso en su obra “Manuel Belgrano en la revolución” interpreta sus vicisitudes, sus convicciones, sus debilidades y su fortaleza.

Belgrano fue un intelectual de nota. Periodista. Escritor prolífico. Militar. Político. Diplomático. Hablaba inglés, francés e italiano. Profundamente religioso lo cual disiente con el agnosticismo de San Martín. Devoto de la Virgen de la Merced. Defensor de la industria nacional, de las comunidades originarias. Promotor de la educación y de los derechos de las mujeres. Un adelantado a su época. Un prócer de nuestra patria. Un servidor del Norte Grande.

Cada 20 de junio celebramos el día de la bandera instituido mediante Ley 12.361 sancionada el 8 de junio de 1938, homenaje a su creador el 27 de febrero de 1812 que se izó el 23 de agosto del mismo año en la torre de la Iglesia de San Nicolás de Bari (hoy obelisco).

Su reconocimiento tardó 118 años. Su figura se enaltece con el tiempo. Su faro inspira al Norte Grande en la el recuerdo de nuestros próceres.