Bodas de Zafiro

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

Hace 45 años la Provincia del Chaco le daba la bienvenida a la dictadura más sangrienta de nuestra historia. El encargado de desplazar al gobernador democrático Deolindo F. Bittel fue Oscar Zucconi, que luego de un mes de interinato cedió su lugar a Antonio Serrano, amigo personal de Videla, quien lo visitó en agosto de 1976.

Entre los hitos de Serrano al frente de la gobernación es ineludible su papel en la Masacre de Margarita Belén, pero también se lo recuerda por haber intervenido en 1977 diario Norte y haber detenido a sus directivos, y por haber nombrado, por un decreto de 1979, a Elisa Carrió como Fiscal de Estado.

A propósito del pedido del CELS al entonces juez federal Carlos Skidelsky de abrir una investigación para esclarecer la matanza de Margarita Belén, el organismo recordó una definición política de mayo de 1976 que pinta de cuerpo y alma a Antonio Serrano:

“El enemigo así calificado ―delincuente subversivo― es enemigo del ser argentino, de la esencia nacional, del pueblo chaqueño y naturalmente del gobierno chaqueño. En consecuencia, y por ello, tendrá la firme respuesta que como enemigo se merece. Sepa también el pueblo chaqueño que nuestro gobierno, que es el gobierno de las Fuerzas Armadas, no descansa ni descansará hasta terminar con este enemigo”.

Carrió no fue la única que desconoció la ilegitimidad del gobierno de Videla y Serrano, hizo oídos sordos a sus crímenes y validó sus decisiones. Rolando Toledo, actual ministro del Superior Tribunal de Justicia del Chaco, tuvo responsabilidad política e institucional durante esa Dictadura al ser miembro de la Comisión de Asesoramiento Legislativo (C.A.L.), triste parodia parlamentaria que plasmaba las leyes y el pensamiento militar usurpando el papel de la Cámara de Diputados.

Y hay otro actual ministro del Alto Cuerpo que suele pasar inadvertido porque en esa época recién hacía sus primeras armas. El 21 de junio de 1976, con el gobernador de facto Serrano presidiendo el acto, Alberto Mario Modi juró como Fiscal Nº 2 “por Dios, Nuestro Señor, y sobre estos Santos Evangelios, ser fiel a la Patria y desempeñar bien y legalmente el cargo en el cual ha sido confirmado, observando y haciendo observar los Objetivos Básicos y Estatuto para el proceso de Reorganización Nacional, la Constitución Nacional y la de esta provincia”.

En tiempos en que algunos sectores sugieren que “Memoria, Verdad y Justicia” son “derechos humanos de papel”, es bueno recordar que la historia, incluso la más oscura y temible, suele colarse en el presente de formas a veces insospechadas.