Una segunda oportunidad

Nacionales Opinión Provinciales

Por María Elina Serrano

En la vida, muchas veces se quiere “tirar la toalla” y empezar de cero un nuevo capítulo, en otro espacio, en otro contexto. Muy pocas veces se puede contar con una segunda oportunidad y más cuando todo parece estar en contra. Afortunadamente, tanto en la política como en el deporte y en otros ámbitos de la vida, una segunda oportunidad puede ser posible.

Los temas álgidos de la última semana en la Argentina, han sido impregnados por una ola de unión nacional, breve pero unión al fin, que se sabe con final certero el sábado a la noche con la final Argentina-Brasil. Durante casi dos horas, la gran mayoría de argentinos y argentinas olvidarán las diarias penurias para poner sus ilusiones, temores y esperanzas, en los pies de un grupo de compatriotas.

Ellos también juegan

La exitosa aceleración en el ritmo de vacunación, llegar a los más jóvenes al menos con una dosis, es una segunda oportunidad para un equipo de salud que venía golpeado desde el escándalo por el vacunatorio VIP. Si bien la jueza federal María Eugenia Capuchetti, determinó que no existió delito alguno en las vacunaciones de privilegio, existieron 70 personas que fueron vacunadas contra el Covid-19 con un trato especial. Y eso no constituye un delito. El fallo judicial pone blanco sobre negro, un revés para quienes intentan catalogar a la Argentina como un hervidero de corrupción, insensatez e irracionalidad.

La estrategia de desgaste de la oposición se desliza entre el descrédito a la justicia y el establecimiento de la estatura moral de ciertos personajes para “juzgar de oficio” cuando reciben un revés. Y acá no existe el Fair Play (respeto por las reglas del juego): desde el cambio de gobierno de 2019, muchos actores políticos han olvidado que las reglas del juego deberían emplearse para ambos lados, priorizando la voluntad y la voz del pueblo. De un pueblo que eligió un presidente, aunque al 41 % no le guste. La democracia significa justamente eso: trabajar por la construcción de consensos, respetando el poder del voto.

En un partido hacen falta dos equipos que se enfrenten, pero también que sus integrantes tengan la madurez necesaria para aceptar que un equipo gana y el otro pierde. Todos quieren ganar. Como se suele decir en el ajedrez “las negras también juegan”.

Acá no se rinde nadie

En esta segunda oportunidad, muchos equipos en todo el país tratarán de devolverle la ilusión al pueblo, mediante nuevas caras y viejos discursos, o caras conocidas y nuevos discursos. Es el mecanismo para repetir (o no) las mismas estrategias y poder mejorar los resultados. Ante la apatía electoral, líderes y candidatos necesitan traspasar las pantallas, especialmente las pantallas de los smartphones, para que la comunidad les crea que se preocupan por ellos, por su salud y bienestar, progreso social, condiciones de vida y oportunidades.

Dentro del menú hay quienes creen que se cercenaron sus libertades e intentarán “poner orden” en la sociedad, pero no parecen dispuestos a desterrar la agresión, por defender la “libertad”. Las consignas y los discursos de odio que se vieron en una fecha patria como el 9 de Julio, van más allá de los sectores y de las actividades económicas de los manifestantes contra el gobierno nacional.

Sin embargo, los distritos y regiones de todo el país no se rinden. Las propuestas electorales serán una segunda oportunidad para afinar el lápiz e implementar programas de asistencia a los más golpeados por la pandemia, para proponer medidas para acabar con la corrupción, para dignificar el accionar de la justicia y que se vea con esperanza los próximos dos años de mandato. Son muchas las cosas que se pueden hacer.

Bandera a cuadros

Famosísimo corredor de automovilismo, su segunda oportunidad llegó de la mano de otra profesión.

Vale la pena detallar la trayectoria política de Carlos Reutemann, difícil de explicar para los sub 40 no santafesinos, que no lo conocieron como el piloto de Fórmula 1 que hizo emocionar y enojar a los argentinos entre 1972 y 1982. Demasiado serio, festejaba poco los triunfos. Alejado de la farándula, parco, residente en Europa durante su carrera profesional, cuando se retiró del automovilismo regresó a la actividad agropecuaria en la provincia de Santa Fé.

Su perfil distinto, hizo que Carlos Menem lo convocara, junto con otros outsiders de la política como Palito Ortega y Daniel Scioli. Fue dos veces gobernador de Santa Fe (1991-1995) y (1999-2003) también senador electo en tres oportunidades: 1995-1999 donde terminó antes su mandato para retomar la gobernación, 2003-2009 y reelecto senador en 2009-2015. El distanciamiento con el peronismo comenzó durante de la crisis del campo en 2008, donde presentó un proyecto por la minoría y no acompañó la postura oficial frente a la Resolución 125.

A partir de ese momento, Carlos Reutemann integró el Peronismo Federal, espacio opositor al kirchnerismo, junto con Felipe Solá, Juan Manuel Urtubey, Jorge Telerman, entre otros. Dirigentes que apostaron a una “tercera vía” que nunca terminó de consolidarse. A fines del 2010 pegó el volantazo quedando al margen de las elecciones del 2011 donde Cristina fue nuevamente candidata, y ganó por el 54 % de los votos.

A principios de 2015 se alió con Propuesta Republicana apoyando la candidatura de Mauricio Macri y fue elegido senador por el período 2015-2021. Ya estaba en la vereda de enfrente con Cambiemos, en su cuarto mandato como senador. Mucho más que segundas oportunidades.

Falleció esta semana, a los 79 años. Con su partida, se genera un reemplazo en el Senado Nacional para los próximos cinco meses: Alejandra Vucasovich, ex diputada del Bloque Federal dentro del Interbloque Cambiemos Santa Fe, mujer considerada una de “las patas peronistas” en el Cambiemos Santafesino.

Al gran pueblo argentino salud

Los desafíos que debe enfrentar la Argentina son mucho más profundos que los nombres para las bancas de las elecciones legislativas, la grieta política, los problemas internos de los partidos o la vestimenta elegida por la primera dama. Son, nada mas y nada menos, el ingreso definitivo al siglo XXI: la recuperación económica, la disminución de la desigualdad, la soberanía energética, las políticas para hacer frente al cambio climático.

Los gobiernos necesitan que el pueblo los apoye, o les marque la cancha. Los ciudadanos deben y merecen opinar. Hay para todos los gustos.

Para que muchos y muchas sientan que tienen por quienes seguir adelante, respiren hondo, saquen pecho y no desaprovechen esta segunda oportunidad.

Ya empieza el segundo tiempo.

María Elina “Mali” Serrano es ingeniera, exministra de Ambiente de la Provincia y Vicepresidenta del COFEMA. Publicado primero en El País Digital.