Sarasa

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

El volumen electoral de Gustavo en Resistencia impone darle bolilla a sus anuncios, aún cuando presente como sinfonías heroicas lo que de antemano se sabe que son piezas menores, operetas. ¿Se va del Frente de Todos en nombre de la oxigenación de la política chaqueña? Un aplauso, no por la irreverencia sino por el tiempismo festivo.

Pero más allá del alboroto y de cierta algarabía sobreactuada de algunos sectores, queda por analizar cuánto hay de cierto en la retirada. Este cronista tomó contacto con referentes y militantes de todo el espectro ideológico de aliados del PJ, incluidos peronistas duros de roer, y la respuesta fue la misma: “Es sarasa”.

Sorprendente que no haya habido un solo matiz, un solo potencial viniendo de gente que no tiene nada en común más que integrar el “acuerdo programático” coyuntural, el batiburrillo que hoy por hoy es el Frente de Todos. “Gustavo se puede bajar cuando quiera, y se va a bajar; lo que le importa es el armado de listas y para eso falta mucho”, indicaron derechosos e izquierdosos.

Las tres hipótesis que manejan son sombrías para Gustavo.

Si el muchacho del Santa Inés va por afuera y la elección se polariza (como sostienen algunos politólogos) quedará relegado a un papel marginal, confinado a la manzana que ocupa el palacio municipal hasta cumplir su mandato, con dos años por delante que se le harán cuesta arriba en materia financiera, porque le harán pagar la factura.

Si la elección se atomiza, como suele suceder en los comicios de medio término, el que se lo va a comer crudo va a ser ‘Chiyo’ Bacileff Ivanoff, hoy mejor posicionado en el mapa electoral. De la derrota digna ante el aparato del PJ y de la UCR, a clavar la rodilla en el cuadrilátero ante el veterano abogado castellense hay un solo paso. Y de eso será más difícil volver que de un arrepentimiento oportuno.

La tercera opción es la más atrevida: que Gustavo y ‘Chiyo’ unan fuerzas. Pero, ¿quién recluta a quién? ¿Y por qué ‘Chiyo’, que metió dos diputades sin apretar las espuelas, arriesgaría la posibilidad de conquistar al menos un escaño por mérito propio o por incapacidad de la derecha de seducir a su propio espectro ideológico?

Desde el ala progresista analizan que la partida de Gustavo sería una noticia feliz, el retorno a un proyecto hoy contaminado por “una mirada economicista y liberal”, y se sumaría al prematuro alejamiento de Bacileff Ivanoff para que no queden en el frente casi restos de la vieja política. Pero no se hacen ilusiones e insisten: “Es sarasa. A él no le sirve irse por 15 puntos, y a Coqui no le sirve perder esos votos”.

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