Discepoleano

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

La lista definitiva del Frente de Todos, filtrada entre otras igual de inverosímiles por entusiastas comunicadores durante la víspera, recién habilita su análisis ahora que es oficial. Y lo primero que llama la atención son las dos referentes gustavistas ubicadas en el quinto y séptimo lugar.

En efecto, el intendente de Resistencia se fue de la alianza dando un portazo pero volvió para confirmar que su partida era puro grupo, o como se dijo en esta columna, “sarasa.

Sigilosamente, mientras el resto de los aliados del Frente de Todos celebraba el sinceramiento del hombre que había “matado” al kirchnerismo, Gustavo colaba a la exconcejala Gricelda Ojeda en lugar de María Elena Vargas, a Andrea Charole en lugar de sí misma y, quizás en el lugar de Nadia García Amud, que a principio de año se había ido del CER, al ex-subsecretario de Regularización Dominial del Ministerio de Desarrollo Urbano durante del gobierno de Peppo-Martínez, Eduardo ‘Toto’ Castillo.

Élida Cuesta se quedará con seguridad con las dos bancas del CER que vencían en diciembre –Castillo, en el décimo lugar de la lista, tendrá menos posibilidades de entrar– y podrá seguir impulsando la política municipal de lanzarse a la conquista de espacios verdes para Resistencia a cambio de esos valiosos tres votos que, en un Cuerpo legislativo aún más fragmentado que ahora, valdrán oro.

SUCCESSION

Suponiendo que la estrategia electoral de Jorge Capitanich haya sido acertada, con la renovación de autoridades de diciembre se sabrá también si el acuerdo con Gustavo Martínez implicaba otorgar a Élida Cuesta la presidencia de la Cámara de Diputados. Sería un golpe letal al que quizás hoy por hoy sea el único nombre que puede aspirar a sucederlo dentro de su propio espacio, Hugo Sager, quien, por esa misma razón, es la última línea de defensa antes de entregar el partido y la coalición a Martínez.

CER O NO CER

Párrafo aparte merecerá el montaje de Gustavo para justificar la muerte prematura de la alianza CER con la media docena de partidos que quedaron pegados a la mascarada y que fueron reabsorbidos por el Frente de Todos, en un mundo cada vez más discepoleano en el que “lealtad” y “traición” tienen valor de verdad igual a cero y, lo que es más importante, no le importan a nadie.

Pero si Gustavo llegó a movilizar a todo el personal de Sameep y a tomar durante horas la sede electoral en la que se guardaban los chips del voto electrónico de 2011, cuando cayó 39 a 57 ante Aída Ayala; si fue capaz de decretar un impuestazo contra todos sus votantes en cuanto se sentó en el despacho de Avenida Italia, dar de baja una alianza y forzar un poco la lógica del discurso para justificar el zigzagueo no le costará nada.

Que el tema principal de discusión una vez presentada la lista del Frente de Todos sea el arreglo con el gustavismo y la ausencia del peppismo, en lugar de la “frescura” de les candidates que encabezan, es producto exclusivo de la forma en que el propio Jorge Capitanich decidió mover las piezas del tablero dentro de un espacio que se retuerce como un animal herido, con jugadores que ya no entienden qué hacen dentro del mismo equipo pero se quedan porque la recompensa a veces justifica la humillación.

LA LISTA

Los tres primeros nombres de la lista son el reflejo fiel de la forma en que Jorge Capitanich edificó su gabinete y su gobierno desde 2019, además de ser, en efecto, exintegrantes de dicho gabinete. En vez de pesos pesados, Coqui optó por “buenos por conocer”: Mariela Quirós, presidenta del Instituto de Cultura; Rodrigo Ocampo, secretario de Municipios, y Paola Benítez, ministra de Salud, que casi no tienen predicamento fuera de sus nichos. El que se enoje por esa decisión, especialmente si quedó afuera, está en todo su derecho; el que se sorprenda, está viendo otro canal.

Ninguno de los tres nombres carga con resonantes fracasos de gestión. La pandemia se tragó la imposibilidad de Quirós de dar un cierre al conflicto laboral dentro de Cultura; Rodrigo, de trabajo discreto en su área, no gravitó en la opinión pública; incluso Benítez, la más expuesta, logró sobreponerse a sus momentos de mayor zozobra gracias a las inversiones para reforzar el sistema de salud y a una prolija campaña de vacunación que resultó el mejor pergamino para mostrar en los meses que vendrán, con la particularidad de que en plena campaña electoral seguirá aumentando la cantidad de personas inmunizadas, y si la variante Delta no hace estragos podrá capitalizarlo aunque ya no sea ministra.

SENTENCIA DE MUERTE

Por último quedan los aliados que están y los que no. El primero es Juan José Bergia, del Nepar, que estará seguramente batiendo algún récord personal. Sin Juan Manuel Pedrini en el piso, Bergia podrá seguir haciendo memoria y sacando a relucir las contradicciones de la oposición en potentes ejercicios de lealtad que, nótese la ironía, no se dan dentro del peronismo.

La segunda es Liliana Spoljaric, la “peppista” que nadie esperaba. Los dos lugares que insistentemente le asignaban los analistas a la línea interna del embajador en Paraguay, y que se disputaban dirigentes y exfuncionarios con peso o trayectoria, se redujeron al arreglo con ‘Spolja’; casi una sentencia de muerte que demuestra que no se puede construir políticamente a control remoto. Eso sí: el noveno lugar obligará a la sáenzpeñense a redoblar esfuerzos si quiere seguir en la pomada.

EL CONGRESO

Si la polarización de las elecciones de noviembre está dentro de las cotas históricas, Juan Manuel Pedrini y ‘La Gringa’ María Luisa Chomiak resultarán electos diputados nacionales por el Frente de Todos. Ni siquiera si ‘La Gringa’ se corre –no hay razones para pensar que quiera abandonar la intendencia de Charata por una banca en el Congreso– podría entrar el actual edil del Frente Chaqueño, Fabricio Bolatti, porque el cupo femenino así lo determina. En su lugar ingresaría la zapallense Silvana Cabrera, cuarta en la lista.

Pero si el centroderechista Frente Integrador de Juan Carlos Bacileff Ivanoff hace mella en el electorado radical, y en lugar de 2+2 (dos peronistas, dos radicales) las proporciones quedan 3+1, Bolatti le haría un favor adicional a Gustavo Martínez: irse al Congreso y dejarlo en paz. Pero para hilar tan fino habrá que esperar a noviembre.

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