Si quieren corregir… mejorar… considerar

Opinión Provinciales

Por Mónica Persoglia

Se vive un momento particular, entre la confusión de lo que sucederá, las broncas, y también la esperanza que vean y consideren aquello de la vida cotidiana, que pasan silenciosas.

Aunque se hable de Inclusión el discapacitado tiene grandes impedimentos y barreras, a igual que el adulto mayor. Hay dos particularidades al momento de trasladarse aún los colectivos no están adaptados con sus umbrales altos. Y quienes no pueden acceder a un transporte público el costo de los remises les insume gran parte de su magra pensión o jubilación por discapacidad.

Es parte de dar una vida digna y calidad de vida. Ellos necesitan una asistencia casi permanente de control médico, lo que muchas veces deben eludir por falta de medios.

Podría haber un convenio entre municipio y remises para personas con discapacidad, con un costo menor a la tarifa actual, que que las empresas de remises o taxis no pierdan sus ingresos.

Si se considera que una visita al médico un gasto mínimo de $ 400 en traslado mas la consulta médica, que ronda entre $ 800 y más, que es un tema aparte, cada salida implica más de $ 1500 pesos, con una jubilación mínima, cuatro salidas más sus medicamentos, que es otro tema , se encuentra comprometido más de la mitad de sus ingresos. Se encuentra comprometida su vida.

Un sector, que ocupa el transporte público exponiéndose cada día al subir o bajar del mismo, sus paradas o garitas, por las noches están a oscuras, porque las luces de la vía pública están tapada por la copa de los árboles. No se trata de sacar los arboles, sino de iluminar el sector que los expone a la inseguridad y a un final anunciado. .

Esto lo sufren no sólo la persona discapacitada sino cualquiera.

Es momento de tratar de corregir y mejorar, hay vocación es construir.