La noche del domingo

Opinión Política

Por María Elina Serrano

Después de las 21 horas, finalizada la veda electoral, se conocerán los primeros resultados de los comicios. Ganadores y perdedores celebrarán los resultados obtenidos. Ya pasó la época donde quienes se ubicaban en el segundo o tercer lugar, aparecían compungidos. Últimamente todos y todas se muestran felices y satisfechos. ¿Ganará la democracia?

La noche del domingo estará plagada de entrevistas, relatos desde cada “bunker” partidario, frases hechas, repetidas durante casi 50 años. Una elección más, ¿que significa? Algo se modifica o sigue todo igual? ¿El resultado de la noche del domingo cambiará la vida de algunos y algunas?

Que lo mira por TV

“Y ya lo vé, y ya lo vé, es para Ése que lo mira por tevé”. Así se festejaba, millenials. Que antiguo suena el cantito utilizado en los 80 y 90. Eran momentos de pocos canales, de televisores voluminosos, de familias enteras mirando los resultados durante la cena, al ritmo de las transmisiones en directo y de los programas políticos.

Además de los que están actualmente en pantalla, usted señora, usted señor, seguramente recuerda esos domingos de elecciones escuchando a Bernardo Neustad, Mariano Grondona, Marcelo Zlotogwiazda, Ernesto Tenembaum, Daniel Tognetti, María Laura Santillán, Roberto Navarro, Débora Perez Volpin y Martín Caparrós, entre tantos otros.

De esa lista, muchos ya no están, y otros se dedican actualmente al periodismo “no político”. Imposible no mencionar a quienes hacían humor político, como el incomparable Tato Bores, o Enrique Pinti, que se pueden ver por You Tube, como el monólogo número 2.000 de Tato Bores realizado en 1990.

En la próxima elección presidencial (2023) se cumplirán 50 años del retorno definitivo al sistema democrático. ¿Será el televisor la fuente de información y el lugar de debate de ideas y proyectos? Todo parece indicar que no. Las redes y el streaming le han sacado una enorme ventaja.

Hay una tendencia, pero tenemos que esperar

Hasta las 21 horas no se puede adelantar ningún resultado. Así lo establece la Ley Nacional 25.610 Código Nacional Electoral, definiendo sanciones y multas tanto para los partidos políticos como para los medios de comunicación que adelantes resultados. Sin embargo, tanto los medios como los partidos van obteniendo resultados durante la jornada electoral: las encuestas “boca de urna” son un secreto a voces, cerca de los centros de votación, los encuestadores están camuflados entre los votantes. La diferencia con un sondeo de opinión, es que en “boca de urna” se pregunta a la persona por quien votó. Los datos obtenidos también tienen un margen de error, ya que son obviamente, incomprobables. Pero arrojan una tendencia, que el “círculo rojo” va manejando a lo largo de las diez horas de votación.

Otra diferencia con el siglo pasado, es la transmisión de los resultados de cada mesa. Actualmente, una vez confeccionada el acta, los fiscales partidarios generalmente toman una imagen del formulario con su celular, y lo envían por whatsapp al centro de cómputos propio, que va llevando el conteo paralelo. La información viaja rápido, mientras se sigue el circuito formal establecido.

Estamos muy felices

Mientras en otros espacios se palpita con anisedad, la gran mayoría de los argentinos y argentinas estará compartiendo la noche con su familia, comentando sobre fútbol, o como seguirá la economía familiar los próximos meses.

Nunca se ha dado una elección nacional en noviembre. Estando tan cerca de fin de año, es imposible desvincular los resultados de los planes para el próximo año. Es un momento para balances, para pensar en proyectos por venir. El resultado de las elecciones siempre impacta, aunque en principio no lo parezca. Decisiones individuales o familiares se producen en contextos distintos.

A pesar de la grieta, de un lado y del otro dirán que están muy felices, que ha sido una gran jornada electoral. Que se respeta la opinión de la ciudadanía, que se agradece el acompañamiento.

Hicimos una excelente elección

El entusiasmo de los ganadores será enorme. Los perdedores no se quedarán atrás. En distintos distritos, se celebrará de distintas maneras. Pero hay algo en común: la alegría del pueblo argentino tiene ritmo de cumbia. Ya no es patrimonio del peronismo.

Hasta los más alejados de los sectores populares utilizaron el ritmo tropical en algún momento, como “la revolución de la alegría”, o el bailecito en la calle del candidato de la derecha, que se hizo viral por las redes este año.

Una pena que la alegría quedó en música nomás.

El pueblo argentino necesita alegría de verdad, sí. Pero también necesita acompañamiento, previsibilidad, cercanía, certezas. Para muchos la alegría será solo un sueño o una misión imposible, que ni aún con dinero se puede comprar. En estas elecciones muchas ausencias se deberán a los impactos de la pandemia o a las consecuencias de descuidar la atención de la propia salud.

Necesitamos nuevos espacios de encuentro, que aflojen también las tensiones y los distanciamientos. Los protagonistas de los próximos tiempos serán los sectores más golpeados por la restricción de actividades: la hotelería y eventos, el turismo, el arte y la cultura, el sector gastronómico tienen hoy una mirada larga de nuevos desafíos y el apoyo de los gobiernos, de todos los partidos políticos.

Con 127 nuevos diputados nacionales elegidos, nada termina el domingo a la noche. También se eligen 24 senadores de las provincias de Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán. Un tercio de la cámara alta se renueva. En algunas provincias, también se eligen concejales e intendentes.

Hay muchas expectativas para lograr, muchas promesas por cumplir y seguir trabajando en una maquinaria que no se detiene. El músculo político no debe dejar de ejercitarse.

Elegir a nuestros representantes ya es una actividad absolutamente normal, periódica, programada.

Y a la velocidad que vivimos, el 2023 está a vuelta de la esquina.

María Elina “Mali” Serrano es ingeniera, exministra de Ambiente de la Provincia y Vicepresidenta del COFEMA. Publicado primero en El País Digital.