El mariscal y los acreedores

Opinión Política Provinciales Representantes

Por Cristian Muriel

Mientras Jorge Capitanich vuelve a mostrarse aplomado en la prensa nacional tras la remontada histórica del domingo, en el PJ provincial se cuentan porotos, se buscan mariscales de las derrotas más incómodas y se desencadenan batallas por los cargos.

Parece un ejercicio fútil considerando que el Frente de Todos ganó las elecciones, pero es justamente ahora, después de haber sido plebiscitados, que los liderazgos comienzan a reconfigurarse sometidos al descarnado escrutinio de la propia tropa.

Como señalamos en una nota anterior, nadie le reconocerá a Gustavo Martínez el mérito de haber reducido la brecha con Chaco Cambia + Juntos por el Cambio en dos meses. Le imputarán la derrota por casi diez puntos en la ciudad que gobierna. Le dirán que en 2019 le ganó a Leandro Zdero 40,89% a 35,11%, y que ahora Zdero le ganó a él (aunque no fuera candidato) por paliza.

El resultado de Resistencia también contrasta con los de las otras localidades del Área Metropolitana: en Fontana el FdT ganó 47,22% a 28,09% en diputados provinciales; en Barranqueras, 41,74% a 34,72%; en Puerto Vilelas, 51,50% a 20,95%. Incluso en Puerto Tirol el FdT ganó claramente 46,24% a 34,87%.

Los tropiezos del CER en Villa Ángela y Charata recaen sobre los intendentes gustavistas, pero como Napoleón Bonaparte luego de la caída en Waterloo, es a Gustavo Martínez a quien le cabe el título de mariscal de esas derrotas por ser el jefe político de Adalberto “Titi” Papp y de María Luisa Chomiak.

Los ganadores, por otra parte, pasan a cobrar. Son acreedores electorales. Es el caso de Atlanto Honcheruk, jefe comunal berthense y diputado provincial virtualmente electo, que hizo pública su pretensión: “Soy presidente de la Cámara de Diputados o me vuelvo a Villa Berthet”.

Pero Hugo Sager (actual titular del parlamento) también ganó en Puerto Tirol, ciudad con intendente radical, y cuenta con consenso dentro y fuera del oficialismo para continuar otros dos años en el cargo. Y no sólo de legisladores.

El tablero, de pronto, se hace regional y aparecen jugadores impensados, como José Carbajal, intendente de La Leonesa, que sacó más del doble de votos que el macrismo. Carbajal, esposo de la diputada Elda “Lela” Insaurralde, adelantó que no va a convalidar la apretada de Honcheruk.

Sus dos razones caen como una bomba de relojería: primero, la gestión de Sager, con pandemia y todo, fue sobresaliente. Segundo, más allá del acompañamiento de los diputados y diputadas a cualquier candidatura, dentro del Frente de Todos se le debe consideración al líder del espacio, Jorge Capitanich.

Y es que el peronismo no sólo reconoce la histórica lealtad de Sager al montenegrino; sobre todo no olvida que Honcheruk se fue del Frente Chaco Merece Más y apostó a ser el líder del Frente Renovador en Chaco. Y de eso, al parecer, no se vuelve.