Hogares, no albergues

Opinión Provinciales

Por Mónica Persoglia

Existen los llamados Hogares de huérfanos, atendidos por un Ministerio Social. Esa es la Institución que “recoge” a los niños abandonados o de situaciones especiales. Y que permanentemente elabora planes para niños y adolescentes. Es un trabajo sin fín, y de alta vocación.

ESTA ES UNA IDEA MAS, posible, ya que muchos de esos niños o adolescentes son discapacitados, y a ellos nadie los adopta.

Si se pudiera planificar los Hogares como pequeñas familias, es decir una figura de papá y mamá tendrían a su cargo cuatro o cinco niños, con la rutina que se tiene en la casa. Facilitándole el Estado los traslados a tratamientos y rehabilitaciones.

No serían “preceptores ni celadores comunes”, sino matrimonios con un perfil que pudieran tener ese don invisible de “amor al prójimo”.

Sería como una comunidad cálida, de contención, y lo más importante es que el estigma de la HORFANDAD no existiría; al tener familia, no brotaría el rencor ni la violencia, no se sentirían discriminados, sino aceptados. Tendrían “pertenencia”. “FUI EDUCADO ASI….”

Estos valores afectivos y emocionales que no son considerados en un trabajo social de este tenor, podría evitar una sociedad futura de más sana.

Los Recursos humanos, no difieren a los de ahora, sólo que no serían meros empleados administrativos o de tareas estadísticas, serían generadores de familias.

No habría miradas esquivas, rencores, habrían cumplido su ciclo de estimulación o rehabilitación. Habría instrucción, futuro e inclusión.

Sería cuestión de pensarlo, no es oneroso, es más humano.