Veinte años

Opinión Política Provinciales Sociedad

Por Marcelo Salgado

Además de recordar las fechas de cumpleaños, el Facebook tiene otra función genial: “Recuerdos”. Los algoritmos te recuerdan las cosas que posteabas el mismo día, años atrás. Es como tener a la producción de TVR viendo si resistís esos archivos.

Este diciembre se cumplen 20 años del estallido social de 2001, para una parte importante de la sociedad, solo es un viejo recuerdo de un presidente escapando en un helicóptero y para las nuevas generaciones poco y nada.

Pero para quienes militamos en esa época, fueron experiencias transformadoras y un punto de inflexión en nuestra vida en todos sus campos.

Si bien participábamos de la lucha estudiantil contra las reformas neoliberales o acompañábamos la lucha de trabajadores estatales encabezadas por UPCP, la izquierda chaqueña era bien marginal, todavía pesaba mucho la caída del muro de Berlín y el corrimiento de mucha militancia que en los 80 tenía un peso relativo hacia experiencias políticas como el Frente Grande y posteriormente el Frepaso o simplemente mucha compañerada se fue a su casa a vivir su vida.

Una parte de esa juventud, que nos habíamos sumado a la militancia en la universidad, no teníamos pasado familiar de izquierda, simplemente el menemismo nos llevó a radicalizarnos por ser víctimas de sus políticas, por el empobrecimiento familiar o por el descrédito de los políticos tradicionales.

Nos movía la rebeldía, no la formación política que era una característica principal de la militancia de generaciones precedentes. Éramos la resistencia y el quilombo y a partir de ello nuestra participación en la vida política, marginal pero combativa.

Luego del desalojo de la Facultad de Humanidades en diciembre de 1998, al año siguiente comenzó a desarrollarse en nuestra provincia un nuevo sujeto organizado, surgió el primer MTD General San Martín, donde grupos de compañeros de distintas experiencias gremiales y políticas se fueron agrupando y vertebrando una de las primeras experiencias en esta zona del país, ahí la izquierda acompañó pero cuando las distintas “orgas” quisieron llevar agua para su molino, esa experiencia también se fracturó y de ahí surgieron los distintos movimientos sociales, algunos más identificados con un referente, otros más identificados con alguna organización de izquierda, pero casi todas ellas, protagonistas de la lucha social hasta nuestros días.

Si bien en nuestra provincia, el 19 y 20 de diciembre del 2001 no se registró ningún conflicto social importante, sí su onda expansiva movilizó por primera vez a mucha gente que se vio afectada por el corralito y los bonos a juntarse en plaza central de Resistencia masivamente ese verano, pero ahí también, las distintas organizaciones seguíamos siendo marginales en influencia y solo acompañábamos.

La necesidad del Duhaldismo por pacificar la explosión social, la disputa contra la apropiación de los punteros del bipartidismo de los planes y ayudas sociales, pero fundamentalmente la necesidad de organizar en el barrio cómo alimentar y conseguir algo de sustento para las familias permitió el crecimiento de numerosas organizaciones sociales y el surgimiento de un nuevo sujeto político.

El 2002 y hasta el 2007 fueron años difíciles, la malaria fue muy dura para las grandes mayorías, y la dinámica política también fue muy intensa, de profundos aprendizajes en la construcción política; no era lo mismo militar en el pasillo de la facultad que en un asentamiento, en medio de la destrucción social que dejo el neoliberalismo.

Después vino el kirchnerismo, el macrismo y pasaron 20 años de aquel parteaguas de nuestra historia, y seguramente haremos balances, críticas y autocríticas de nuestra experiencia política.

Ese 2001, cambiaron muchas cosas y otras no tanto, siguen la pobreza, la desocupación, la carestía de la vida, los bajos salarios, el endeudamiento del país y muchos etcéteras, y eso en algún momento, si no se canaliza en los marcos institucionales, puede emerger nuevamente. Lo de Chubut es un llamado de atención.

Pero hay algo seguro: para muchos, ese 2001 cambio nuestras vidas para siempre.