Probándose el traje

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

Si alguien se pregunta dónde está parado el gobernador Jorge Capitanich ante el inocultable cisma del Frente de Todos; si del lado de Alberto o del lado de Cristina, el chiste de “en Oriente (del) Medio” podría funcionar. Su gira internacional, más allá de los objetivos de la misión comercial, es oportuna. La distancia, saludable.

El gobernador inauguró el período anual de sesiones y el ciclo lectivo 2022 y partió a Europa. Sus primeras escalas –la planta piamontesa de Silvateam, grupo propietario de Indunor; el centro oncológico de alta complejidad EOC Ospedale Regionale di Bellinzona e Valli en Suiza, a apenas 327 kilómetros en auto pasando por Milán y Turín– parecían prefigurar unas vacaciones apenas contaminadas por su perfil “workahólico” (uno imagina que cuando las autoridades de Migraciones le preguntan: “¿Viene por trabajo o por placer?”, Capitanich siempre responde: “Eeeeeehhhh…”).

Al día siguiente volvió a Roma. Pasó primero por la embajada argentina para reunirse con su titular, Roberto Carlés, y luego fue a las oficinas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), donde se entrevistó con el representante permanente de Argentina ante ese organismo, Carlos Bernardo Cherniak. Si bien habló de potenciar las inversiones para el Chaco, estancadas durante la última década, también hizo hincapié en “mejorar las relaciones económicas entre ambos países”.

Dos días después estaba en Dubai, ahora sí en plena misión comercial junto a una numerosa comitiva entre quienes se contaban el gobernador de Santiago del Estero y presidente del Consejo del Norte Grande, Gerardo Zamora; el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe, y el embajador argentino en Emiratos Árabes Unidos, Jorge Molina Arambarri, además de empresarios de la provincia e inversionistas del norte argentino.

Capitanich, que no ocultó su admiración por el nivel de integración de las dos mil empresas que operan en la zona franca del Dubai Airport Free Zone, tenía en sus manos una carpeta con 13 proyectos de inversión por US$ 708 millones que podrían generar hasta diez mil empleos. Pero, de nuevo, no sólo se enfocó en las inversiones para Chaco sino en toda la región: “Hemos planteado la posibilidad de que el Norte Grande use las instalaciones de la zona franca”, reconoció.

Esa misma tarde se reunió en el hotel Fairmont con representantes de distintos fondos de inversión, entre ellos Tahnoon Nimer, CEO del poderoso Emirates Focus Group que había pasado por la provincia el año pasado, y a quien Capitanich había presentado propuestas para apostar al comercio electrónico, la logística integrada, el packaging y el marketing directo, pero sobre todo con la idea de fortalecer la infraestructura portuaria para potenciar las exportaciones.

Después de esa charla estuvo con Mohamed Shafiq, CEO de la compañía de servicios logísticos Jampur Group, con sede en Dubai y operaciones en África, Europa y Asia. En el lobby del hotel se sumaron el ministro de Industria Sebastián Lifton, la subsecretaria de Comercio Exterior Ludmila Voloj y algunos empresarios.

Al día siguiente viajó junto a la comitiva a Abu Dabi para reunirse con los grupos inversores Mubadala Investment Company, Abu Dhabi Fund for Development y Abu Dhabi Investment Authority, y visitar la ciudad ecológica Masdar. “Fueron auténticas e incesantes ruedas de negocios. Los vínculos están realizados, los proyectos presentados”, sintetizó Capitanich.

Finalmente, este sábado llegó a la Expo Dubai 2022 junto a sus pares de Santiago del Estero Gerardo Zamora, de La Rioja Ricardo Quintela, de Catamarca Raúl Jalil, y de Jujuy Gerardo Morales; también los acompañaron el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI) Ignacio Lamothe, y el embajador argentino Jorge Molina Arambarri, funcionarios y empresarios. Se trata de una feria en la que participan 200 países. El martes será el turno de Argentina de exponer sus productos. El Norte Grande planea ser protagonista de la jornada.

///////////

La misión comercial del gobernador chaqueño, acaso la más ambiciosa de 2007 a la fecha, debe leerse también en clave política.

Para empezar, Capitanich tuvo la fortuna de no estar en casa cuando se votaba el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional; por lo tanto no tuvo que dar explicaciones sobre el voto en contra de la diputada Lucila Masin; no tuvo que hablar del ataque a piedrazos al despacho de la vicepresidenta Cristina Fernández en el Congreso; y ahora mismo no tiene que jugarse por ninguna de las facciones en las que se desgarra el Frente de Todos.

La otra lectura del viaje a Europa y el Golfo Pérsico es más profunda y podría describirse como “el periplo del héroe” del antropólogo Joseph Campbell: “El héroe se lanza a la aventura desde su mundo cotidiano a regiones de maravillas sobrenaturales; tropieza con fuerzas fabulosas y al final consigue una victoria decisiva; entonces regresa de esta misteriosa aventura con el poder de otorgar favores a sus semejantes”.

“El periplo del héroe” tiene ciclos: el descenso al inframundo (recordemos la accidentada salida de Capitanich de la Jefatura de Gabinete en 2015), las “pruebas” que debe superar (fue intendente de Resistencia durante el macrismo) y luego el retorno para “cruzar el umbral”: volvió a gobernar su provincia en 2019, dio vuelta una elección que parecía perdida en 2021 y ahora aspira al triunfo definitivo, a la vindicación: ser presidente de la Nación.

Por eso hizo lo que todo aspirante a ese puesto debe hacer: presentarse en sociedad en el mundo civilizado; reunirse con inversores, referentes de organismos internacionales y multilaterales, en lo posible obtener una bendición pontificia, acercarse a los despachos de dirigentes políticos de países poderosos, y todo lo que en la jerga política suele describirse como “probarse el traje”. Mientras tanto, en las costas del Río de la Plata las papas queman y se abren las apuestas.