Difícil pero no imposible

Opinión Provinciales Sociedad

Por Mónica Persoglia

En diarios locales comentaron que por las redes alumnos hablaban de asesinar a una alumna. No es una travesura. Ni un chiste de mal gusto. Puede empezar como un juego de palabras, pero puede también haber una mente insana que goce del miedo, el amedrentar a los adultos, jugar a ser héroes malos.

Se califican delitos menores, y otros mayores, son menos culpables los menores por su edad, pero en su mente mas ocupa lugar escenas y deseos de agredir, transgredir, que los de bonanza, pero esos, no llaman la atención, esos son cosas de tontos. Todo cambió pero se los puede revertir.

Es evidente que hay una siembra de actos de degradación moral o ética, que no se habla del BIEN Y DE LO MALO. Eso no pertenece a la Educación, si a la formación, y en nuestra sociedad se muestra en los distubios, o multitudes la perdida de valores que no hay respeto por el otro, que de la palabra PERMISO se paso a VIOLENTAR o GOLPEAR, que DISCUTIR ES PELEAR, y PELEAR ES LASTIMAR O MATAR.

Por que en otros países como Holanda se cierran las cárceles? Porque sus ciudadanos son llevados a tener HABITOS DE CONVIVENCIA DESDE NIÑOS.

Nosotros necesitamos revertir esta realidad, aunque parezca una UTOPIA, habría que comenzar en esta generar a involucar también a la ESCUELA EN LA FORMACION ETICA, ¿cómo? Con el estímulo. El que colabora, el que es correcto, es que saluda, que da las Gracias, que pide permiso, nombrarlo en un CUADRO DE ESTIMULO MENSUAL. Hacer Talleres de discusión, ¿lo quieren hacer virtual? ¿lo quieren hacer diseñando bajo consignas sus opiniones en una página? ¿Lo quieren dramatizar en breves videos, con por ejemplo consignas como QUE PASA CUANDO…? Antes se llamaban clases de Moral, ahora adaptémonos al lenguaje de ellos, a su realidad, con creatividad, transmítase hábitos de buenas costumbres y… castíguese las malas conductas.

Quedan los adultos con su vicios que algunos conducen las aulas, ahora se habla de protocolos, pues ellos también tendrán que tenerlos, una generación sembró estas semillas pero nadie quiere una sociedad violenta.

¿Este es un tema político? Según a quién le importe.