Boleta única de papel: una oportunidad perdida para la izquierda y el peronismo

Opinión Política Provinciales

Por Marcelo Salgado

“Además de la difusión en los medios de comunicación, lo trabajamos varios meses antes en las escuelas primarias y secundarias, y fue en la mesa familiar donde se difundió y se enseñó a usar la boleta única”, nos comentó una de las autoridades electorales de Santa Fe cuando nos explicaba el uso de dicho instrumento electoral en tiempo real a muchos apoderados que participamos de las primeras elecciones donde se implementó la boleta electoral mientras recorríamos las escuelas.

Otro detalle que me llamo la atención fue la rapidez con la cual la gente votaba (hasta 5 electores simultáneamente), no había largas colas y también que ni fuera ni dentro de las escuelas se veía “el aparato” habitual con el cual se controlan el comicios y donde habitualmente se aplican las “picardías” y se aprovechan los grises de la ley electoral.

La única dificultad fue que el escrutinio demoró un poco de tiempo más, ya que cada categoría tenía su propia boleta (en esa oportunidad eran cinco categorías).

En esas elecciones ganó el Socialismo la gobernación, pero en las otras categorías ganaron otras fuerzas políticas en Reconquista, donde realizamos la observación del uso de la boleta única de papel. Tiempo después gano el Peronismo después de mucho tiempo.

Lo mismo lo presencié en las dos oportunidades donde participé como Observador en las elecciones de Paraguay; en una triunfó Lugo que era opositor y luego el Partido Colorado recuperó la presidencia. En esas oportunidades me llamaron la atención que las urnas eran unas bolsas transparentes con membretes diferenciados por color/categoría y se pintaba el dedo índice al elector con tinta indeleble, para que no repita su votación con otra identidad.

Luego seguí estudiando su implementación en otros países y en ninguno de ellos se aprecian las dificultades que vivimos cada vez que votamos aquí con el sistema actual.

Obviamente la Boleta Única de Papel tiene sus críticas y objeciones, y si bien no es lo único a modificar, creo que es una mejora sustancial al sistema actual y especialmente una forma de reconciliar aunque sea un poco a la “casta” política con la ciudadanía que está muy enojada y ávida de mejorar su participación ciudadana.

Es un error y una oportunidad perdida, que la izquierda y el peronismo le regalen esta herramienta a la oposición y se alejen del electorado que vota varias veces cada dos años.

Marcelo Salgado es es profesor en Psicología y ex-Subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia del Chaco.