Aprender a pensar

Opinión Provinciales

Por Mónica Persoglia

Pensar es un acto natural y espontaneo. Como se piensa se actúa, y se expresa. Se reacciona y se decide. Tener capacidad o desarrollarla, de PENSAR LO QUE ESTA BIEN O CONVIENE, es una virtud.

Por lo general se piensa y decide sobre lo QUE SE QUIERE, que es diferente a LO QUE SE NECESITA. Y de eso depende lo que se haga, se elija, corrija o busque.

NACHO, era un joven con grandes virtudes para el arte, y hasta para el teatro. Debía decir un rumbo a su futuro y lo consultó con su abuelo. El abuelo, carpintero, que había comenzado a trabajar de niño, como se estilaba antes, y había dejado en su camino mucho sueños, porque le habían enseñado QUE ASI ERA LA VIDA, manos callosas, y una mesa siempre con alimentos.

El abuelo Juan lo miró a los ojos y le dijo: “PIENSA EN UNA LABOR QUE QUE TE PERMITA VIVIR COMO QUIERAS, QUE TE DE LA SEGURIDAD DE CUIDARTE, QUE TE PLAZCA. TODO LO QUE SE HACE CON VOCACION Y SABIDURIA DA FRUTOS”.

Saber pensar es saber buscar, conocer, descartar o elegir. Es un don, de otra manera, los acontecimientos arrastran, no es la suerte, es pereza de pensar, o más grave aún otros deciden por nosotros.

Nada es fácil, pero se está preparado para PENSAR CON CRITERIO PROPIO.