Irregularidad en la Facultad de Humanidades

Opinión Provinciales Sociedad

Por Dr. Marcelo Graciosi

Dictamen arbitrario atenta contra derechos docentes y la calidad académica en la Facultad de Humanidades de la UNNE

En medio de una escena social atravesada por un amplio abanico de irregularidades, abusos, atropellos y manipulaciones; las universidades públicas suponen un espacio de referencia dado el carácter democrático que impera en la misma desde la Reforma de 1918, y que conlleva, entre otras cosas, la elección de sus autoridades, el cogobierno de docentes y estudiantes, designaciones de profesores por medio de concursos transparentes, el establecimiento de una comunidad de pares evaluadores que no está sometido a presiones ajenas a la búsqueda de calidad académica. Sin embargo, un reciente dictamen de la facultad de humanidades de la UNNE -y una resolución que impide su recusación-; indican que este imaginario de universidad es un bien común por el que debemos luchar.

El hecho en particular que refiero es que luego de presentarme a concurso para el cargo de Profesor Adjunto Interino en la Catedra de Epistemología y Metodología de las ciencias (Facultad de Humanidades-UNNE), me encuentro con dos situaciones que lesionan gravemente mis derechos; a) Un dictamen elaborado por los profesores Carolina Modenutti, Guillermo Vega y Héctor Bentolila que resulta notoriamente parcial, arbitrario e injusto, donde establecen un orden de mérito que coloca en primer lugar al Licenciado en Filosofía Gabriel Torres y b) La comunicación de que dicho dictamen no sería recusable dada la resolución 553/96 de la Facultad de Humanidades.

Frente a esta doble arbitrariedad el día 21 de septiembre del corriente año interpuse recurso de nulidad e impugnación del dictamen y de la resolución 553/96. La resolución N° 455/95 del Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades, así como el de su modificatoria N° 553/96, no superan un mínimo control de legalidad. Y no solamente eso, sino que, además, sus efectos lesivos importan una directa e inadmisible restricción en contra de garantías individuales esenciales; las que, dada su trascendencia humana, gozan de especialísima tutela de raigambre superior. En términos sucintos, se pretende quitarme el derecho a revisar un acto administrativo de carácter publico viciado de nulidad por medio de una resolución que va contra la constitución nacional, el derecho administrativo y la resolución de mayor cobertura legal de la misma Universidad Nacional del Nordeste.

En cuanto al dictamen de este jurado, el mismo deja asentado un pésimo precedente para las y los docentes de la Facultad de Humanidades y de la Universidades Nacional del Nordeste en general, ya que una persona con menores titulaciones y antecedentes termina siendo designada frente a un postulante que con mayores méritos se ve injustamente desplazado.

¿De qué manera se explica un dictamen -sino es por la vía de la omisión, la arbitrariedad, la imparcialidad y el amañamiento- que designa al postulante Gabriel Torres, quien ostenta el título de grado de Licenciado de Filosofía (Facultad de Humanidades- UNNE, año 2010) y que NO concluyó la carrera de Profesor en Filosofía, por sobre quien posee los títulos de Profesor en Filosofía Nivel Medio (Facultad de Humanidades – UNNE-, año 1997), Profesor en Filosofía Nivel Universitario (Facultad de Humanidades, UNNE, año 2001), Doctor en Filosofía (Facultad de Humanidades, UNNE, año 2016), Doctor en Ciencias Humanas y Sociales (Facultad de Ciencias Humanas y Sociales, UNAM, año 2020)? ¿No resulta injusta dicha elección? ¿Tiene sentido que el Doctorado en Filosofía de la Facultad de Humanidades de la UNNE siga bregando por la excelencia académica, si luego un jurado descalifica al primer docente del país en concluir dicha carrera? ¿Cómo se explica que la finalización de dos doctorados con títulos específicos al campo disciplinar, motivo de concurso, no sean suficiente para dirimir el orden de mérito?

Los criterios de evaluación que marcan la importancia de la formación de posgrado para acceder a cargos jerárquicos de docencia fueron minusvalorados por la Comisión Asesora. Ante lo cual cabe preguntarse ¿Puede esta Comisión Asesora desconocer que la elaboración de dos (2) tesis; (en el campo de la Filosofía, la primera, y de las Ciencias Humanas y Sociales la segunda), indican ya un dominio de marcos conceptuales, operacionalización de conceptos y diseños metodológicos? ¿Cómo se puede interpretar, si no es por un injusto favoritismo, que el docente de la Facultad de Humanidades que CUENTA CON DOS (2) TÍTULOS DE DOCTOR PERTINENTES sea relegado por un Licenciado que es estudiante de grado y no acredita la necesaria formación pedagógica? ¿Cómo se explica que una trayectoria docente de diecisiete (17) años en la Universidad -“iniciada por concurso público de antecedentes y oposición”, con responsabilidad en dirección de equipos de cátedra, con formación continua de recursos humanos, en dirección de proyectos de extensión, habiendo logrado el cargo de Profesor Titular por concurso, sea desestimada? ¿Cómo un integrante de proyecto de investigación de Ciencia y Técnica, UNNE, queda primero frente a un director de Proyecto de dicha institución científica? ¿Cómo alguien que integra sólo tribunales de tesis de grado gana al que integra tribunales de tesis de posgrado (incluso como jurado de tesis de maestría de uno de los miembros de la comisión asesora que lo relego al segundo lugar)? ¿No existe ahí una severa falta de objetividad por parte de la Comisión Asesora en la valoración de estos elementos?

Insisto ¿Puede un docente universitario de grado estar postulado en primer término frente a un docente de cursos de posgrado y del propio Doctorado en Filosofía de la Facultad de Humanidades de la UNNE? ¿Puede el Licenciado Gabriel Torres, que sólo integró un (1) tribunal como docente (y para un concurso de Profesor Auxiliar) ser merituado por sobre un docente que integró doce (12) tribunales, incluyendo concurso para profesor Titular? ¿Cómo se explica que el postulante que no menciona en su Currículum participación en proyectos de extensión obtiene la postulación frente al postulante que ha integrado diversos proyectos de extensión, incluso como director? ¿De qué manera explicar que el postulante, Licenciado Gabriel Torres, que cuenta con seis (6) publicaciones con referato (5 de ellas vinculadas al Instituto y Dpto. de Filosofía de la Facultad de Humanidades) aventaje la postulación de alguien que cuenta con quince (15) publicaciones con referato (en diversas revistas)?

Es imperioso que este dictamen y que la resolución que impide recusar este tipo de dictámenes se modifique, y esto más allá de este caso en particular que me afecta. Es imprescindible la revisión de estas prácticas si queremos construir colectivamente una universidad que tenga como objetivo la elaboración de conocimiento crítico para alterar ordenes sociales asimétricos y opresivos. No podemos proyectar este tipo de compromiso social de una universidad atravesado por este tipo de statu quo.

Profesor Titular Doctor Marcelo Graciosi.