Resistencia, la ciudad de la furia

Opinión Política Provinciales

Por Sergio Molina

Mientras seguimos liderando como una de las ciudades más pobres del país, vemos con tristeza y preocupación como no se toman medidas para revertir esta situación. Cada vez más personas buscan a diario alimentos y todo lo que puedan vender en los contenedores de basura.

El abandono y la desidia se reflejan en los barrios por escasos servicios de recolección de residuos y por la cual se generaron mini basurales en toda la trama urbana, con sus respectivas consecuencias (salud, malos olores) aparte del pésimo aspecto.

También están a la orden del día la falta de luminarias en algunas zonas y traen como consecuencia mayor inseguridad y cada día vivimos más preocupados.

Observamos cómo se deterioraron las calles de tierra, sin el debido mejoramiento, con máquinas, ni ripios ni zanjeos (que los vamos a necesitar en tiempos de lluvias para el mejor escurrimiento de las aguas pluviales).

Un capítulo aparte es el tránsito que se convirtió en un caos permanente, ya sea por falta de educación vial, por descuido de las calles asfaltadas (llenas de baches) que rompen los vehículos (autos y motos) sobre todo las cubiertas con lo incomparables que están en estos momentos, todo esto agravado por innumerables cortes de calles de cada día, todo esto nos demuestra la falta de planificación y ordenamiento en la ciudad de la furia.

Sergio Molina es Maestro Mayor de Obras y Vocal del Comité Capital de la UCR.