Santas lealtades, Batman

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

El intendente de Resistencia le dio una nota al suplemento “Municipios” de Ámbito Financiero con el pálido título de tapa “Mi anhelo es gobernar el Chaco”, que para el público local carece de novedad porque los “anhelos” de Martínez, todos lo saben, son el primer paso de cualquier negociación; después vienen los “Gustavo patea el tablero” y finalmente los regresos silenciosos. Ni siquiera es coerción: es folclore.

Pero la entrevista del periodista Bruno Lazzaro tiene más tela para cortar. Para empezar, Gustavo vuelve a aclarar que él y Jorge Capitanich –el presidente del PJ provincial– no militan en el mismo partido: “Digamos que podemos tener acuerdos coyunturales (…) pero somos de espacios distintos”. Recuerden los cumpas cuando lo vean trepado a un escenario coquista y no tengan pruritos en pararse al lado.

Dicho esto, que Martínez exponga su “anhelo” con tanta anticipación confirma dos cosas: una, que lo más cerca que puede estar de Coqui, como se dijo, es en una alianza puramente electoral, y dos, que para él la campaña ya arrancó, incluso antes de la escobillada de fin de año que se presume debería llevar a cabo el mandatario provincial de cara a la próxima montaña rusa de emociones.

Es curioso que Gustavo pueda estar “en espacios distintos” con Capitanich, y simultáneamente consentir que Élida Cuesta, su compañera y co-conductora del CER, sea la vicepresidenta del PJ provincial. Es más, en la nota dice que “la sociedad está agotada de los modelos tradicionales”, cuando toda su carrera política en cargos de representación y de gestión, de veinte años a esta parte, la hizo dentro de ese “modelo tradicional”. En fin, que su nueva forma de hacer política se parece demasiado a la vieja política.

Sin ir más lejos, el “C.E.R.”, que en 2019, cuando ganó en la capital chaqueña, se denominaba “Corriente Encuentro por Resistencia”, en 2021, para las elecciones de medio término, se hizo provincial y pasó a llamarse “Corriente Expresión Renovada”, pero dicha alianza, producto de los “anhelos” de Gustavo y de sus “portazos” y retornos, terminó reabsorbida por el Frente de Todos. No por nada “La Sopapa” la denominó “Chuky Está en Resistencia”. Sí: de terror.

COMPINCHES

La entrevista de Ámbito es afable y no toca una sola de las polémicas de la gestión de Martínez, que recibió varios reveses judiciales por la implementación del impuestazo y la votación del presupuesto, y está fuertemente cuestionada por la contratación de empresas presuntamente amigas para realizar la costosa refuncionalización de espacios verdes de la ciudad.

Tampoco menciona el fracaso hoy olvidado de la consulta popular para la reconversión del transporte de tracción a sangre en la ciudad, ratificado por una ordenanza que lo prohíbe taxativamente: ni se reconvirtieron los cartoneros ni se fueron los carros. Ni habla de los problemas con la basura, que suman denuncias por la utilización como sumideros municipales de predios no autorizados.

COQUI, EL ENEMIGO

Lo que sí hace la nota es dirigir todos los cañones contra el gobernador Jorge Capitanich. Mediante una contorsión desopilante, Martínez transforma las obras que el gobierno provincial realiza en Resistencia en “avasallamiento y autoritarismo de la Provincia sobre la Ciudad”. Luego, dice que si bien las obras son muchas, “el déficit está en extremar la cantidad de recursos que se tercerizan a través de particulares, llámese movimientos sociales, piqueteros, fundaciones, cooperativas”. O sea: son muchas pero algo huele mal y los funcionarios no funcionan.

Lo que sigue, finalmente, no necesita traducción: “Muchas cosas se pueden maquillar, porque la situación fiscal está muy bien, es solvente. Los estados provinciales tienen un respaldo muy importante con distintos fondos de contingencia que permite tener holgura, pero claramente hay mucho déficit en funcionamiento y desorden del funcionamiento interno dentro de las administraciones de los recursos públicos. Hay que limpiar los nichos de corrupción de una vez por todas, tratar de direccionar los fondos directamente a cada ciudadano, sin intermediación”.

Más adelante también liga el gobierno nacional: “Pedimos una sola obra de un parque urbano, que Nación propició la licitación y que luego de esa licitación nos suspendieron y pidieron que devolvamos el anticipo que nos hicieron”. En el camino se jacta de haber puesto en valor los espacios verdes cedidos por la Provincia, que estaban literalmente abandonados, y promete dos o tres obras faraónicas. Todo esto, es de suponer, antes de convertirse en el próximo gobernador del Chaco.

Y después dicen que la oposición no existe.