No hay información oficial de lo que gana el municipio por especular

Locales Opinión Política Provinciales

Por Fabricio Bolatti

El hermetismo y las dudas rodean esta vez a las ganancias que deben generar los recursos disponibles de las arcas municipales. Los Fondos Fiduciarios Municipales son los favoritos a la hora de acumular recursos excedentes o sobre los cuales no se les asignó un destino específico, lo que no quiere decir que sobren. En dos Fondos Fiduciarios se direccionaron recursos desde el inicio del mandato de la gestión actual, y hasta mediados del corriente año por más de $2.500 millones.

La herramienta que fue aceitando el equipo financiero de la gestión del Intendente Martínez, que funciona en la Caja Municipal, fueron los Fondos Fiduciarios de Obras y de Servicios, los que hoy concentran gran parte del excedente y ahorro de fondos liberados por el ajuste realizado, tanto al reducir acciones, prestaciones de servicios, parar la ejecución de obras, etc., pero especialmente por congelar y reducir a la mitad los salarios e ingresos del personal municipal.

No responden Pedidos de Informe ni rinden cuenta del uso de estos fondos

Al transferir millonarias sumas a estos “Fondos”, los mismos no dejan de ser recursos públicos del Municipio, solo que pueden ser administrados en forma paralela a la administración central (algo muy cuestionable y que requiere mucho control), por lo que las autoridades del Ejecutivo, deben rendir cuenta de los mismos y sus resultados, pero en este caso no se expone información en el Proyecto de Presupuesto ni se informa a las Comisiones ni solicitudes de las y los Concejales.

Así es que más de $ 2500 millones que fueron transferidos fuera de la administración principal, hoy no registran paradero ni comportamiento, pero sin embargo la mayoría de las obras públicas siguen paradas por falta de financiamiento, los aumentos salariales siguen por debajo de la inflación y los servicios son deficitarios por falta de equipamiento, entre otros.

¿Gestión RICA, Municipio POBRE?

Yo diría que sí, ya que un Municipio que al asumir Martínez tenía un ingreso mensual que no llegaba a $500 millones, de los que se invertía en salarios el 87%, hoy sus ingresos crecieron por encima del 200%, superando los $1.500 millones promedio, de los cuales menos del 50% va a salarios de los trabajadores y trabajadoras preexistentes a la gestión actual y de los más de 600 incorporados por el Intendente, para los que está preparando ascensos importantes para el año próximo según el proyecto de Presupuesto.

Seguramente, hay quienes están de acuerdo con los efectos logrados por estas decisiones y acciones políticas, ya que es de suponer que lo que no se paga en personal, se invierte en obras, maquinaria, equipos etc., pero justamente este es el tema, acá solo se licitan muchas obras, pero no se hacen, se anuncian muchos servicios pero no los prestan. Sólo aumentan mucho los impuestos y sí te los cobran, y con ejecuciones judiciales si hace falta.

O sea, la plata que sobra, no sabemos adónde, ni qué se hace con ella, no informan de nada y se tapa todo.

Pero suponiendo y sabiendo de las cualidades de “tiempista” electoral que existen y de algunas reacciones, se nos dio por concluir que la plata está y que en este último año de gestión se van a invertir y se van a terminar todas las obras y más, aunque por efecto del sistema de redeterminación que logró implementar la gestión, se les asegura a las empresas, la compensación por esperar y que la inflación aumente los precios.

Así es que la ciudad va a pagar con sus impuestos la actualización de estos precios y así algún día terminarán las mismas. Lo que nos permite deducir que si las obras se actualizan por la inflación, corren las mismas suerte los sobreprecios que las componen, entonces en nuestra Municipalidad se actualizan los mayores precios para las empresas, no así los salarios de las y los trabajadores.

¿Para esto debe ser que no se pagan las obras y se acumulan los recursos?

Pensando en los por qué y evaluando respuestas posibles, observamos que los fondos acumulados pueden y hasta deben ser invertidos por su administración, justamente con la idea de que no se desvaloricen. Y si además vemos en estos últimos meses, que la realidad económica aplica tasas récord a las inversiones financieras, llegando hoy en día, a superar el % determinado, en un 100% anual, lo que quiere decir que si invierto 100, al año obtengo el doble.

Ahora si le aplicamos las tasas que corresponden a cada período, al capital acumulados en los últimos tres años, podremos observar que esa situación habría generado ganancias destacables, las que en un simple cálculo superan los $1.000 millones desde el inicio de la gestión y del cual no podemos saber por dónde fueron a parar.

Fabricio Bolatti es concejal de Resistencia por el Frente Chaqueño.