Caudillos

Opinión Política Provinciales

Por Cristian Muriel

Este miércoles el bloque radical chaqueño denunció una maniobra política del oficialismo para aprobar la suspensión de las PASO y una modificación de la ley electoral que habilite colectoras en los comicios del 2023. En la foto de familia que ilustraba el documento con el descargo, todos tenían un cartelito que decía “NO AL #FRAUDE”.

Ayer mismo recordé en mi muro que la UCR, cuando deja sin quórum a la Cámara de Diputados, se jacta de jugar con las herramientas que le brindan la Constitución y el Reglamento Interno, pero cuando el peronismo le encuentra la vuelta y le gana una votación reñida, denuncia fraude. “Así no vale”, diría Cristina; “así no vale”.

Pero lo realmente lamentable fueron los términos en los que evaluaron la derrota parlamentaria: “Sepa la ciudadanía que el ‘vamos por todo’ del kirchnerismo también está en marcha en el Chaco” (…) “saqueando amparados en la impunidad, sometiendo voluntades y coartando derechos y libertades. Poner freno a los responsables de tanto dolor, sufrimiento y humillaciones, será responsabilidad de todos”.

Y digo que es lamentable (y también es mentira pero no perdamos tiempo) porque son los mismos hombres y mujeres que se hicieron los boludos cuando la derecha recorría las calles de Buenos Aires con guillotinas y bolsas para cadáveres con los nombres de dirigentes del peronismo, entre ellos Cristina Fernández; son los mismos que llegaron a afirmar públicamente que el atentado contra Cristina Fernández fue un montaje; son los mismos que convalidan la proscripción de un adversario político ejecutada por un tribunal al servicio de un poder que no es ni democrático, ni popular ni nacional; y son los mismos que miran para otro lado ante el escándalo de Lago Escondido.

No les importa la democracia, excepto cuando sirve a sus fines.

Hoy Diego Sztulwark (gracias Marcelo Salgado por orientarme en la lectura de la coyuntura) hacía un diagnóstico del día después del fallo contra Cristina, criticaba la militancia virtual porque su aumento es inversamente proporcional a la ocupación del espacio público (de lo que resulta la pérdida del último vestigio de épica que tenía el campo popular, y por ende la deslegitimación de Cristina) y finalmente proponía buscar herramientas prácticas para romper, aunque sea de manera módica, la embestida fatal de la derecha.

Lo que no hace Sztulwark -ni Brienza ni ningún intelectual porteño, imposibilitados por su concepción etnocéntrica- es pensar esos procesos, la búsqueda de esas herramientas prácticas, a escala federal, de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro. No pensando el federalismo como una sumatoria de votos para consagrar a un presidente, sino como el ejercicio del poder encarnado, con menos cesiones y transferencias.

Visto de afuera hacia adentro, se trata de la búsqueda de herramientas no ya para recuperar la patria de los saqueadores sino para conservar los gobiernos locales y resistir. Fortalecer los municipios, las provincias y la región: el Chaco, el NEA y el Norte Grande. Hasta Valdés y Gerardo Morales firman al pie. Nadie se va entregar en el pago chico.

La UCR denuncia que detrás de la aprobación de la suspensión de las PASO y la instalación de listas colectoras hay una maniobra para instalar el caudillismo al mejor estilo formoseño. En orden a lo que se viene, todo indica que será desde las provincias que se hará fuerte la Patria Grande. En todo caso, mejor Artigas, Estanislao López o Martín Miguel de Güemes que Bernardino Rivadavia.